LAS TIENDAS A GRANEL O DE DESPERDICIO CERO AUMENTAN CADA DÍA EN TODO EL MUNDO

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Des de Los Ángeles a Tokio, pasando por las principales ciudades Europeas, por Hong Kong e incluso bajando hasta Sudáfrica, las tiendas a granel están proliferando cada vez más para combatir el abuso del plástico en los supermercados y tiendas convencionales. 

En un esfuerzo por reducir la cuota de plástico en el medio ambiente, las tiendas a granel y los negocios que buscan el desperdicio cero, con paso lento pero firme, avanzan en nuestra sociedad. 

En ellas venden alimentos sin empaquetar o con envases retornables y tu tienes que llevar tus propios recipientes para poder comprar. Es como una vuelta al pasado con visión de futuro para la gente que lo tiene claro: o cambiamos o nos vamos a la mierda.

A pesar de todas las alarmas sobre la emergencia climática,  desgraciadamente, en cualquier supermercado del mundo el plástico sigue siendo el Rey.  

No es difícil ver imagenes como estas:

Desde  que en 2018  China, que una vez acogió cerca de la mitad de los bienes reciclables del mundo, dejó de aceptar  envíos de residuos, el problema se ha ido agravando. Los residuos de envases, en gran parte de productos alimenticios, constituyen casi una cuarta parte de los residuos de los vertederos. Toneladas de plástico terminan en nuestros océanos cada año, asfixiando la vida marina y creando vastas islas de basura en lugares otrora vírgenes y cristalinos.

Tanta es la emergencia que las fibras plásticas incluso están contaminando nuestra agua del grifo, pero claro como que eso no nos mata tan eficazmente como el Coronavirus,  cuesta horrores que la sociedad se responsabilice y actúe en consecuencia.

¿Cómo funciona una tienda a granel? 

También es cierto que hay un sector creciente de consumidores que somos cada vez más conscientes de la carga que supone el plástico para el medio ambiente y esa es la razón de ser de las tiendas a granel:  satisfacer este creciente deseo de hacer algo para que realmente se note un cambio.

Estas tiendas parecen más una tienda mayorista de antaño que una tienda de comestibles tradicional. Los productos  se almacenan en depósitos o dispensadores de autoservicio transparentes, en cajas y en sacos,  para ser vertidos en contenedores que se traen de casa. 

No hay ni una pizca de envoltura de plástico de un solo uso a la vista, todo es cristal, acero inoxidable,  o sacos de arpillera, la gran diferencia entre estas y las de antaño es que, al ser muy urbanas, normalmente la decoración, aunque sencilla, es de muy buen gusto y la compra se hace muy agradable. También por el trato que te ofrecen los que trabajan en ella, que normalmente son los propietarios o personal comprometido que conocen bien el producto y te pueden aconsejar. 

Puedes comprar todo tipo de alimentos básicos a peso, desde frutos secos a harina, pasando por legumbres y cereales en grano, café, aceite de oliva…

La gracia de estas tiendas es que te puedes llevar solo  la cantidad que vas a necesitar, evitando así el desperdicio de comida, otro de los grandes problemas de nuestra sociedad. 

Por otro lado, por su compromiso en que puedas llegar al residuo cero, no soloe en los alimentos sinó también en otros aspectos de tu cotidianidad, también suelen contar con un rincón donde encuentras diferentes utensilios para el menaje doméstico:  recipientes reutilizables, pajillas metálicas, bolsas de compra recicladas de viejos sacos de harina, envoltorios de comida reutilizables recubiertos de cera de abeja, copas menstruales, cepillos de dientes de bambú, pastas de dientes y detergentes biodegradables y un sinfín de productos que están dando la vuelta al mercado convencional hacía un consumo diario más sostenible. 

¿Cómo empezar a comprar sin envases?

Como cualquier cambio de rutina y de hábito, esto también requerirá un esfuerzo y planificación por tu parte. Esta manera de comprar es idílica si tienes tiempo de ir al mercado todos los días a por carne y verduras frescas, pero es cierto que no es tan práctica para las familias que dependen de una despensa. Pero conozco familias que lo logran, así que imposible no es, solo necesitas convicción.

Uno de los mayores esfuerzos de planificación son los envases que vas a utilizar y cómo lo harás. Llevar frascos de vidrio o un contenedor de pasta en el bolso, por si se te ocurre ir a comprar de forma espontánea, en esa media hora que te ha quedado libre, no es muy factible. Estos recipientes son mucho más pesados y voluminoso que una bolsa de plástico. 

Así que lo mejor es que planifique por semanas, te hagas un menú semanal de lo que vas a necesitar y vayas a hacer la compra una vez por semana o incluso, como estamos hablando de alimentos que no son frescos, hasta la puedes hacer cada dos o tres semanas. 

Es importante que te planifiques el menú de esos días para que no compres de más o de menos. 

Por otro lado, un consejo que te damos, es que lleves siempre una o dos bolsas de tela o de malla reutilizables en el bolso que no ocupan tanto espacio y te pueden sacar de apuros si tienes algún descuido, en tu reto de llegar al residuo cero.

¿Y las garantías sanitarias?

La conservación de la comida es uno de los problemas que tenemos en estas tiendas, dado que sin envases al vacío los alimentos no se guardan igual. El hecho de que no haya embalaje significa que hay que mover el inventario rápidamente antes de que se eche a perder, por eso estas tiendas corren con inspecciones muy estrictas de sanidad.

Además de la reglamentación técnico-sanitaria del comercio minorista que rige cualquier comercio,  los establecimientos de venta a granel  tienen su propio apartado.

Esta normativa obliga, por ejemplo, a :  

  1. Que el producto se encuentre en estanterías o vitrinas levantadas del suelo. 
  2. Conservar hasta el final de la venta los sacos de todos y cada uno de los alimentos expuestos, en los que debe figurar el número de lote y el año de partida del envasado
  3. Los sacos no deben ir tapados y solo ser manipulados por el responsable de la tienda, nunca por el consumidor.
  4. Cada producto debe disponer de su utensilio para servirse y no puede ser usado para otros productos, (uno para el arroz, otro para la pasta, otro para las semillas…)..
  5. El establecimiento debe facilitar al consumidor la información sobre los alérgenos potenciales, preferentemente escrita en una ficha técnica, aunque normalmente todavía se hace de forma verbal.

Es por todas estas normas que si nos fijamos en  los productos de una tienda a granel normalmente son productos secos de bajo riesgo sanitario  que no necesitan refrigeración y son estables a temperatura ambiente, suelen ser pasta, frutos secos, azúcar, sal, café o cereales,todos ellos productos con una vida útil muy larga

La reducción de residuos llega a algunos supermercados

No es que los supermercados hayan hecho un giro a la venta a granel, pero si es cierto que de un tiempo hacia aquí, los supermercados te permiten hacer la compra con tus propios recipientes, bolsas o mallas transparentes.  

Se trata que puedas almacenar más de un producto en la misma bolsa, pesándolo previamente por separado. Una vez han pesado todo, te sellan la bolsa con el ticket adhesivo donde va la suma de todo lo que compras para que los muestres en caja.

La iniciativa tiene el objetivo de reducir el consumo de envases y fomentar el uso de envases reutilizables

Pero  en Amsterdam, por ejemplo, la cadena de supermercados Ekoplaza, ha ido un poco más allá y está siendo pionera en la lucha contra el plástico, también en el sector de productos envasados. 

Reducir los residuos por parte del proveedor es su desafío, y ha empezado su lucha acondicionando todos los productos que se venden en envases libres de plastico y biodegradables,  en un mismo pasillo, llamado pasillo libre de plástico. 

En España todavía no han llegado iniciativas así, pero estamos seguros que es cuestión de tiempo que empecemos a ver pasillos sin plástico y a granel en los supermercados, de la misma manera que vemos un pasillo orgánico en monstruos de la alimentación como Carrefour. 

La compra en línea puede ser una solución. 

También existe la posibilidad de comprar en línea, aunque eso implica desplazamientos en vehículo con su correspondiente huella de carbono. 

Lo bonito de las tiendas a granel es recuperar ese comercio de cercanía y de pequeña escala.  Pero bueno, entendemos que en algunos casos se puede incentivar la entrega a domicilio ya que elimina algunas de las molestias de las tiendas a granel.

Además el hecho de comprar en línea puede dar lugar también a iniciativas como el bicipedido: Un transporte en bicicleta del pedido es una manera sostenible de dar salida a esta necesidad y poder proveer al cliente de una manera más cómoda.

Esto también supone introducir un sistema de intercambio de envases y con su consiguiente limpieza y desinfección que debería ir al cargo de la tienda para ofrecer la máxima garantía de higiene.  

De hecho ya  han salido plataformas globales, apoyadas por grandes marcas, que practican este tipo comercio, de residuo cero online.  

Por ejemplo la plataforma Loop,  que ya opera en Nueva York y París se ha asociado con grandes empresas como Procter & Gamble, Nestlé o Coca-Cola, entre otras para, para ofrecer productos de sus marcas en envases reutilizables. 

Los productos  llegan a tu casa en una caja reutilizable y cuando terminas con ellos, Loop los recoge,  los lava y los rellena para su reutilización. 

Nuevas leyes que cambiaran las cosas

A parte de la nuestra concienciación el problema del plástico en los alimentos, también requiere soluciones legislativas y medidas serias por parte de los gobiernos. 

En esa línea, el Parlamento Europeo ha aprobado la prohibición de los plásticos de un solo uso en la UE, para el 2021. 

Esto significa que por fin, los cubiertos de plástico, pajitas, palitos removedores y similares van a desaparecer. También los envases de poliestireno expandido normalmente utilizado para la comida para llevar y los productos de plástico oxodegradable. Además la normativa fija que en el 2025, el 25% de la composición de las botellas de bebidas PET sea de plástico reciclado.

Esto va a ser un gran paso para la humanidad. Estamos deseosos de que llegue el 2021. 

Pero bueno, la estupidez humana a veces llega a extremos inesperados, como en algunos estados americanos, como el de Arizona, donde se promulgan leyes de “prohibición de la prohibición»; es decir, que prohíben a las ciudades aprobar leyes  anti plásticos. Es deprimente!! 

Hasta la fecha ya han habido algunos cambios, como por ejemplo cada vez se ve más gente ir a comprar con su propia bolsa, pero bueno, a la gente sinó nos tocan el bolsillo o nos amenazan con tocarnoslo,  nos cuesta despertar. Por otro lado, no se si tiene mucho sentido que tengas que pagar por la bolsa de plástico si la mitad de los productos que te llevas vienen con envase de plástico.

Hay muchas incongruencias todavía pero bueno, el cambio debe ser tan radical que es mejor valorar lo que se hace y empujar para que se haga más que criticar lo que no se hacer y seguir haciendo nada. 

El cambio empieza por uno mismo. No nos cansaremos de decirlo

Tenemos mucho por hacer y hay que luchar contra muchos cánones y hábitos grabados a fuego en nuestra sociedad. El estado del bienestar nos ha hecho holgazanes y cómodos, pero tenemos que darnos cuentas de que por comodidad nos estamos cargando el planeta. 

Hace muchos años que hay agrupaciones ecologistas que dicen, que hablan,  que se quejan, que exigen, pero que son muy fuertemente criticadas incluso ridiculizadas.  Pero siguen allí y ha llegado la hora de escucharles al igual que nuestros jóvenes, capaces de poner en marcha acciones como el Fridays for Future, que pese, otra vez, a las duras críticas para desmerecer a su líder Greta Thunberg, resulta alentador y digno de admiración. 

Cuando somos muchos haciendo pequeñas cosas, ésto se convierte en una gran cosa.

Así que, solo necesitas empezar.

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