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Delivery responsable

UN DELIVERY SOSTENIBLE, ES POSIBLE?

Entrevista a Núria Martínez: El delivery tiene que ser sostenible porque lo marca la ley y por responsabilidad de todos

Después de esta crisis, tendencias que venían apuntando maneras acelerarán su proceso y, en el sector de la restauración, una de ellas será el delivery.

Ante los trágicos datos del sector que apuntan a un cierre del 30% de negocios, para muchos esta práctica puede que sea la única manera de sobrevivir, a pesar cantidades ingentes de residuos plásticos que generará

¿Hay alguna manera de poner en marcha un delivery responsable? ¿Qué pasa con los plásticos y envases de un solo uso que necesita el delivery para existir? ¿Cuál es la mejor manera de evitar y gestionar todos estos residuos?

Para hablar de todo esto e informarnos de cómo poner en marcha un delivery consciente, responsable y sostenible, agradecemos la colaboración de Núria Martínez, una experta  y apasionada del tema. 

UN DELIVERY SOSTENIBLE ES POSIBLE

Núria Martínez es la Responsable de Cuentas Clave en Duni, empresa sueca proveedora de packaging y utensilios desechables para hostelería, con una misión empresarial basada en la sostenibilidad.

La función de Núria es asesorar a sus clientes y acompañarlos en el cambio hacia unos procesos más sostenibles,  a la vez que de informarles de nuevos materiales, reducción de residuos o reciclaje. 

Hola Núria,  muchas gracias por dedicarnos tu tiempo y contestar a nuestras preguntas, estamos seguro que será de gran ayuda para todos aquellos que quieran dar un paso adelante hacia al delivery, pero sin darlo atràs en sostenibilidad. 

Para comenzar quisiéramos que nos hablaras de la ley que entrará en vigor en el 2021 sobre la desaparición de plásticos de un solo uso

¿Crees que el sector está preparado para ello?

Respeto a la ley,  ésta ya está aceptada y en vigor, lo que está sucediendo es que el estado da un año de tiempo para que los restauradores se adapten, acaben sus actuales utensilios y puedan investigar y conocer  las nuevas alternativas e implantarlas. Aunque ya hace mucho tiempo que se habla de ello, muchos restauradores, hasta el momento de la “obligatoriedad” no se han puesto las pilas, y muchos de ellos, en estos momentos, siguen sin saber si la ley es firme, si se tiene que cumplir de verdad o no y qué es lo que tienen que cambiar. 

¿Crees que las administraciones son clave para lograr este cambio?

Rotundamente “sí”. Por desgracia vivimos en un país en el que la sociedad está empezando a pensar en el medio ambiente “solo empezando” por lo que no hay concienciación real, es por esta razón que, gran parte del sector, si no están obligados a algo no lo van a hacer. Las administraciones son claves en la implantación de las normativas y de hacerlas cumplir.  Hay comunidades, como Baleares, en las que se han adelantado y gran parte de estas nuevas normas ya son obligatorias. En otras, esperarán al final del tiempo de adaptación para obligar al restaurador a implementar la ley.

También y no menos importante, por parte de las administraciones, tienen la obligatoriedad de dotar a las empresas (públicas y privadas) de mejoras en la gestión de resíduos en cuanto a sus procesos de reciclado y compostaje.  Es imperativo modernizarse, tanto ampliando las plantas como actualizando y mejorando sus sistemas de cribado para una mejor separación y reciclaje de los desechos. Por otro lado, deben adaptarse al compostaje de nuevos materiales que aparecen en el mercado y que ya les empiezan a llegar.

Poco se puede hacer si el consumidor hace bien su trabajo de separación pero cuando llega al punto final los procesos no son correctos y gran parte de esto termina en un vertedero. Es una carrera de fondo a nivel de campañas de sensibilización al consumidor pero también en adaptación de las plantas para que el esfuerzo que hacemos tenga sentido y hacer desaparecer algunos falsos mitos cómo, «para qué voy a reciclar si todo va a parar al mismo sitio” o, “si reciclo estoy quitando el trabajo a mucha gente”, etc…

En estos momentos, estáis teniendo un aumento claro de la demanda ¿De cuanto? ¿Crees que el delivery puede salvar al sector?

En este preciso momento estamos teniendo un aumento de 3 y 4 veces más que hace tan solo 2 meses, debido a dos puntos esenciales: 

Punto 1) La idea de envases reutilizables desaparecerá y volveremos al envase de un solo uso. Muchísimos restauradores necesitan adaptar las medidas de higiene a la “nueva normalidad”.  Por ejemplo,  en los desayunos de hoteles muchos productos, los tendrán que exponer de forma individual en material de un solo uso. El Room Service pasará de tener los productos presentados en material reutilizable a presentarlo en envases de un solo igual pasará a los vasos de los festivales, etc. Este punto es muy serio, dado que las cantidades de residuos poco sostenibles aumentarán considerablemente sino trabajamos de una forma muy responsable.

Punto 2) Con la nueva normativa de aperturas parciales de los locales, todos ellos, para poder rentabilizar sus negocios, necesitarán complementarlos con take away o delivery, ya que si no lo hacen así, no podrán rentabilizar los gastos que les supone apertura diaria de sus locales.

Si no hubiera llegado el COVID-19, ¿Qué aumento en la demanda de este tipo de packaging estabais teniendo?

Se preveía alrededor de un 20%, en envases sostenibles, y menos en la apertura de nuevos proyectos de delivery, pero esta situación ha cambiado por completo el escenario actual.

¿Qué tipo de envase es el que más os piden vuestros clientes?

Lo que más piden es que sea sostenible, ya bien sea por que sea 100% reciclable como puede ser el RPET (plástico de botellas como las de agua), que es 100% reciclable en infinidad de veces, se recicla de forma muy sencilla y la huella de carbono, en su proceso, no es muy alta. O envases que sean 100% compostables, por lo que tirados en el contenedor marrón de los restos de comida, una planta compostadora lo convierte en abono para la tierra.

También empiezan a entender que no solo es importante como termina un material si no de donde proviene. 

Es importante que tenga certificaciones como la FSC que garantiza que proviene de bosques debidamente gestionados y certificados, ya que es imprescindible saber que no se están deforestando bosques esenciales para el mundo y que las personas que trabajan allí están en las condiciones laborales adecuadas, a parte de muchas otras cosas como que no hay explotación  infantil, ni animales en peligro de extinción o pueblos indígenas como puede pasar en el amazonas.

Es de este modo que podemos cumplir el “close de loop» sabemos la fuente de donde viene y sabemos que cuando termine su ciclo de vida volverá o a la tierra en forma de abono o al mercado en forma de otro envase o’producto

¿Para los que se inician en el delivery, qué tipo de packaging de menos a más responsables ofrece el mercado?

Esto, dependiendo de a quién le preguntes, la respuesta puede ser distinta.  Para mi, el material más sostenible, sería el bagazo que proviene de la caña de azúcar y es 100%  compostable.

Pero después tenemos materiales en los que tendríamos discrepancias, por ejemplo, el PLA o CPLA es un material que proviene del almidón de maíz o caña de azúcar (según el país donde se produzca) y también és 100% compostable, con lo que tiene que tirarse en el contenedor marrón para ser compostado, pero su similitud visual con el plástico, hace que casi nunca se recicle correctamente, con la problemática que si además lo tiramos en el contenedor amarillo en grandes cantidades deteriora los procesos de reciclaje de plástico teniendo que, en muchisimos casos, tirar todo el plástico que se está reciclando. 

También la huella de carbono de la producción del CPLA o PLA grueso, es más elevada, en su mayoría que la de RPET y siempre superior a la del bagazo, que para mi es la primera opción a escoger siempre que el material resista los ingredientes que vayas a poner en su interior.

Mi orden personal de MENOS a MÁS responsable con el medio ambiente sería, 

  1. Plástico PP o PE
  2. CPLA/PLA
  3. RPET
  4. CARTON compostable o reciclable
  5. BAGAZO
Tipos de envase. Delivery Sostenible

¿Qué diferencia de precio hay entre uno y otro?

Esto es muy relativo, ya que las calidades son muy distintas y los grosores, tanto de los plásticos como de los productos alternativos, no tienen nada que ver. También varía  según el uso que se le quiera dar. Quizá podríamos decir que en algunos casos el coste puede ser del 20% superior, en otros del 50% y en otros ser el mismo, hay que verlo para cada caso y producto.  Lo importante es que si se va a empezar con un delivery, es importante hacer el paso con lo que se pueda ya que hay envases que el coste no es muy superior pero son sostenibles. De entrada, aunque no sea el que preferiríamos, ya habremos dado un paso hacia la responsabilidad, y nuestra imagen nos lo agradecerá, igual que nuestros clientes. 

Por favor, explicanos la diferencia entre biodegradable y compostable 

Este es uno de los puntos más controvertidos en todas las consultas y visitas que hacemos. 

La palabra biodegradable quiere decir que algo se biodegrada, pero no es ningún certificado, tu y yo somos biodegradables, la mesa donde tengo el ordenador también.  La pregunta es ¿Cuánto tarda en biodegradarse cada cosa?  Cuando hablamos de envases tenemos que hablar de compostabilidad, un producto “compostable” tiene que tener una etiqueta de certificación del producto terminado, como he dicho en la pregunta anterior, certificado Ok Compost (que sería de los más estrictos) o cumplir la norma EN13432. Para ello han tenido que hacer pruebas y confirmar que el producto cumple dicha norma y darte el certificado correspondiente. Hay otros certificados de compostabilidad, que aunque no son de mi agrado ya que son muchísimo menos estrictos, también certifican envases, como puede ser el certificado americano ASTM D6400.

Siempre, los productos compostables lo han de ser,  conforme a las normas internacionales, no solo en el material principal, sinó también en las tintas y pegamentos. Estos envases para su aceptación deben ser testados en instalaciones de compostaje industrial apropiadas (EN13432 o AS4736) o domésticas (AS5810).

Biodegradable es tan solo una palabra, realmente no certifica absolutamente nada, se utiliza muchísimas veces de una forma genérica que hace que un producto parezca muchos más ecológico por que pone que es biodegradable, y He visto productos que son deribados del petróleo donde en el producto/catálogo, etc pone que es sostenible por que es “biodegradable”, pero mi pregunta es la de siempre… ¿en cuantos años?

Lo triste es que a la hora de comprar,  hay quien no compra el envase compostable certificado porque le han ofrecido otro más barato, pero falso que pone biodegradable y por desconocimiento del tema, ya piensa que así está siendo sostenible. 

¿Cómo podemos saber entonces si el envase realmente es compostable, que sello de garantía debería tener?

Para garantizar que un envase es compostable tenemos que tener, principalmente la etiqueta OKCOMPOS  o cumplir con la norma EN13432

¿Crees que el hostelero que está considerando un delivery,  está abierto a usar envases responsables?

Está obligado, muchos preferirían envases “baratos” pero como en su mayoría a finales de año tendrán la obligación de tener envases sostenibles, solo por eso ya tienen que estar abiertos, eso sí, muchos buscan los mas económicos, dentro de la obligatoriedad de ser sostenibles. Todavía no son muchos los que buscan además diseño e imagen, no lo ven como una necesidad inmediata, aunque poco a poco es un tendencia que aumenta.

¿Hasta qué punto crees que es cierto que queremos ser sostenibles cuando nos tocan el bolsillo?

Hay una encuesta europea que dice que el 55% de la población estaría dispuesta a pagar más por productos sostenibles. Sí es cierto que cada día se apuesta más por productos de cercanía “km 0”, se mira más qué envases se compran, como el tema de las bolsas compostables para la fruta y verdura reutilizables, etc, pero todavía estamos a años luz de muchísimos países, como pueden ser los nórdicos, entre querer ser y realmente ser sostenibles.

Es cierto que con los cambios climáticos que estamos viviendo en nuestras propias tierras, con las catástrofes naturales, lluvias torrenciales que han inundado y destruido áreas enteras, y ahora el Covid-19, mucha gente se está preguntando, si todo esto esta relacionado con el maltrato que le damos al planeta. Mucha gente ahora parece que empieza a despertar y quiere empezar a ser sostenible.  Lo único, que muchas veces no saben como, o si lo saben, en su zona es complicado. Sigo viendo muchos pueblos y ciudades donde no hay contenedores para todo tipo de reciclado, por lo que dificulta mucho a las personas con voluntad para hacerlo. Cuando todavía veo estas situaciones me alarmo. Este es uno de los motivos por los que las administraciones deberían hacer muchísimo más de lo que están haciendo.

Normalmente, la diferencia de precio de un producto, viene dada por la ley de la oferta y la demanda. Por esta regla de tres, si hay más demanda ¿Se espera que bajen los precios de este tipo de envases? Las empresas que se dedican al packaging de plástico, van a pasarse al compostable? 

Las materias primas y procesos de fabricación de productos compostables o sostenibles, tienen unos costes superiores a los de materiales como el PP o PE, este es uno de los motivos por los que los nuevos materiales son más caros.  Si que se irá adaptando el precio al volumen de producción, a mas volumen más rentable la producción y más se podrán ajustar los precios, pero lo que creo, que mas que bajar precios lo que sucederá es que se mantendrán durante un largo periodo de tiempo. Hay que tener en cuenta que además de tener un producto sostenible tienes que (para ser una empresa que respeta el medio ambiente) ser sostenible en los pocesos de producción de dichos productos, por ejemplo, en el caso de Duni toda la energía de nuestra empresa es renobable y tenemos un proyecto muy ambicioso de emisiones 0, es nuestra blue mision y responsabilidad corporativa. También es importante disponer de la renovación anual de los certificados de compostabilidad de cada uno de los productos. Todo esto conlleva unos costes que no compensarán por el momento, el aumento en el volumen de producción de envases sostenibles y eso hará que se tenga que mantener el precio.

¿Qué tipo de negocios de hostelería se han comprometido más hasta ahora con este tipo de envase?

Primero de todo las cadenas, tanto de hoteles como de restaurantes, ya que son los que tiene más consumo y están más regulados. Poco a poco se adhieren los negocios más pequeños o restaurantes y hoteles individuales.

¿Como empresa, que iniciativas estáis poniendo en marcha para ayudar al sector? ¿Trabajáis en colaboración con otras empresas de packaging?

Como empresa estamos impartiendo cursos gratuitos a empresas para formar e informar de las normativas, materiales a utilizar, gestiones de reciclaje, etc. También nos hemos formado e informado en esta nueva era Covid-19 para poder informar a todos los clientes de cómo pueden evolucionar en su negocio, complementarlo como estamos hablando con el delivery o el take away, dándoles ideas y claves para su desarrollo con una muy baja inversión.

Colaboramos activamente con entidades como Restaurantes Sostenibles, Cluster Packaging y de forma puntual, siempre que lo necesiten y nos lo soliciten con otras entidades como AECOC, marcas de restauración, restauración colectiva y muchos más a nivel tanto nacional como otros compañeros de forma internacional. Nuestra predisposición a poder ayudar al sector y la formación e información es total, ya que creemos en aquello que hacemos y transmitimos y entendemos que ahora más que nunca el sector necesita nuestra ayuda a nivel de conocimientos e ideas. 

¿Sabrías decirnos cuántas empresas en España os estáis dedicando a este producto?

Como empresas de packaging hay infinidad de ellas, a nivel de packaging sostenibles, que seamos fabricantes, hay relativamente pocas por lo grande que será el mercado, pero si hay muchísimas que venden productos importados.

¿Qué les diríais a los propietarios de negocio que no optan por el envase sostenible porque les encarece el producto?

Les hablaría de la nueva ley, la cual los obligará a eliminar una serie de productos de plástico que sí tienen alternativas, como son los cubiertos, pajitas, platos, agitadores y recipientes de alimentos, bebidas y vasos de EPS (poliestireno expandido), por lo tanto, habrá productos que sí o sí tendrán que cambiarlos si no quieren tener que pagar la multas que a partir del próximo año pueden llegarles.

Por otro lado, si es un negocio que está introduciendo el delivery por primera vez, éste coste ya tiene que venir reflejado en su escandallo. En estos momentos, para un menú completo, un packagins sostenible puede encarecer el producto en unos 30 o 40 centimos, que es algo que el cliente puede asumir perfectamente. 

También en estos momentos, y con la gran competencia de delivery que esperamos, puede ser un buen momento para cambiar la imagen de la empresa a través de un nuevo packaging demás calidad y personalizado,  informando de dicho enfoque al cliente.

Estamos viendo que los clientes se involucran y estan dispuestos a pagar un poco más por un envases sostenible, y apoyan más a los negocios que lo introducen en su delivery. 

Hay que pensar que dentro de poco, los restaurantes serán sostenibles o no serán, esta es la realidad. 

Gracias Nuria por tu tiempo y por vuestro trabajo hacia un mundo más sostenible. Des de Donde Como Eco, os apoyamos firmemente.

NO HAY UN PLANETA B

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HAZ QUE TU RESTAURANTE SEA SOSTENIBLE

¿Puedes imaginar el impacto que genera un negocio gastronómico en terminos de energia, agua, emisiones de carbono y residuos?

Si estás pensando en abrir tu propio negocio de restauración y te gustaría que su impacto fuera el menor posible, o incluso, que fuera positivo, te recomendamos que leas atentamente este post y te pongas manos a la obra para empezar con buen pie.

Si por lo contrario ya lo tienes abierto, pero sientes que no estas haciendo bien las cosas, también te recomendamos que inviertas tu tiempo en leerlo.  

Como profesionales de la hosteleria, seamos chefs, consultores, camareros, propietarios, maîtres, gerentes,  ayudantes de cocina, gastrólogos o lavaplatos, TODOS, nos debemos unir para dar el salto y hacer trabajar con conciencia y responsabilidad a los cientos de miles de negocios que se dedican al expendio de alimentos.

Depende de nosotros dar el ejemplo e iniciar prácticas comerciales más sostenibles. 

No olvides que una gran ventaja que tenemos es que, lo ambientalmente sostenible, a menudo económicamente también lo es. 

No perdamos oportunidades de optimizar recursos al planeta optimizando nuestro negocio. 

REDACTA TU PROPIO MODELOS DE RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

Invierte en la redacción de tu propio modelo de Responsabilidad Social Corporativa que te permita avanzar al paso que tu necesitas. Las acciones que puedes hacer como empresa son infinitas pero esta bien que te bases en lo que tu realmente tendrás la capacidad de hacer.  Eso te ayudará a incrementar tu competitividad, fomentando un desarrollo sostenible.

Un buen  modelo de Responsabilidad Social Empresarial  maximizará tu beneficio económico, mejorará la competitividad y la imagen pública de tu negocio, ahorrando costes y mejorando la satisfacción tanto de los clientes, como la del personal y de los proveedorers, a la vez que se contribuye a construir una sociedad mejor.

El contenido que encontrarás a continuación te da información de todos aquellos parámetros que puedes incluir en este modelo y empezar a trabajar de forma sostenible des del primer momento. 

La adecuacion del local

Actuar de forma responsable des del minuto cero hará que esta  filosofía se extienda a todo el proyecto y al final en tu negocio se respirará sostenibilidad en cada rincón y en cada detalle. 

Recicla los materiales durante la etapa de acondicionamiento y construcción. 

Usa materiales de construcción reciclados, hay empresas que se dedican a ello, pero también los puedes encontrar por tu cuenta, o fabricarlos tu mismo. 

Estos pueden obtenerse a una fracción del costo de venta al público y pueden ser usados en zonas no visibles o como materiales estructurales si el estilo de tu restaurante no lo permite. Con ello contribuyes a la economía circular y a reducir el gasto de recursos naturales 

Pero también puedes resaltarlos y crear un estilo propio que incluya estos materiales como parte de lo que quieres comunicar en tu negocio. Piensa en bonitas barras de madera, paredes vistas de ladrillo,  muebles restaurados o rediseñados a base de maderas o hierro usado.Mostrar que estas usando materiales y que el lugar queda precioso puedes inspirar a tus clientes. 

Objetivo:  Optimizar recursos.

Dependiendo de la configuración de tu local,  de las reformas que te permita el contrato de alquiler o de si eres el propietario del local, diseñar tu instalación  teniendo en cuenta los recursos energéticos naturales puede ser determinante en tu negocio.

Un buen uso de la luz solar,  sea para iluminar o para la climatización del local y del agua de lluvia para usar en todo aquello donde no sea indispensable el agua potable, debe ser  fundamentales para que tu negocio sea sostenible.

Con una buena planificación de estos aspectos reduces el impacto ambiental y ahorrarás mucho en gastos mensuales. 

En cuanto a la energía:

La climatización del local:

  • Invierte en aislamiento: aisla paredes y techos, hermetiza puertas y ventanas, decántate por ventanas de doble vidrio, y en verano, protégelas de radiaciones solares.
  • Instala termostatos y temporizadores, incluso sistemas de desconexión de energía en zonas no ocupadas, o de desconexión de los aires cuando se abren puertas y ventanas. 
  • Apuesta por energías renovables, como biomasa o energia solar
  • Adecua bien las temperaturas de los equipos, no más de 20°C de calefacción y 24°C de Aire Acondicionado

Los equipos: 

  • Adquiere electrodomésticos y equipos de frío de clase A+ o superior.
  • Desenchufa aparatos y quita el modo espera en todo lo que puedas cuando cierras el local
  • En los equipos de frío controla las temperaturas para que sean las óptimas.
  • Haz un buen uso del horno, no abras la puerta del horno mientras está en funcionamiento, organízate para hornear varias cosas a la vez y aprovecha el calor residual 
  • Hay horarios donde la energía es más barata. Estudia los planes de las diferentes . compañías y averigua si en tu zona opera alguna compañía eléctrica responsable.

Nota:  Piensa en comprar equipos de segunda mano. Esto reducirá tu inversión inicial y contribuirás a reducir el desperdicio de equipos, los hay en muy buen estado. Es importante asegurarte de que siguen siendo eficientes y tengan un buen mantenimiento.

La iluminación:

Aprovecha al máximo la luz natural

Usa bombillas de bajo consumo.

Instala reguladores de intensidad o interruptores de atenuación: Además de ahorrar, crean un ambiente más cálido y atractivo durante las noche. 

Instala sensores de presencia

Apaga las luces aunque solo te ausentes un minuto. 

En cuanto al agua

  • Si puedes instala un tanque de recogida de agua de lluvia.
  • Da prioridad al agua fría, pero para el agua caliente, elige una caldera eficiente y mantenla en buen estado. 
  • Instala reductores de caudal en los grifos de la cocina y en los baños, 
  • Instala grifos de cierre automático o con sensores. 
  • Instala también sanitarios con modo ahorro a los que, conducirás el agua del tanque de lluvia si lo has podido instalar.
  • Mantén tus equipos en buen estado para evitar degoteos o pérdidas de agua.
  • Espera a poner en marcha lavavajillas o lavadoras hasta que estén completamente llenos.

Si tienes una zona de patio o jardín 

  • Instala un sistema de recogida de agua de lluvia y úsala para regar, entre otras cosas
  • Utiliza sitemas de riego que minimicen el consumo de agua:  riego por degoteo, arenas o granulados de retención, aspersión controlada por relojes o detectores de humedad. 

Contaminación y medio ambiente

Aprende a medir tu huella de Carbono 

Mide la huella de carbono de tus emisiones directas e indirectas. Con ello podrás identificar tus  principales fuentes de emisión y definir nuevas estrategias de reducción para minimizarlas. 

Es bueno que compartas esto con el resto del equipo. Así todos vereis si estáis haciendo bien las cosa y porqué. 

Para hacerlo puedes usar la metodología propuesta en la web Cero Co2 

Evita la sobre iluminación

Evita la sobre il·luminación de exteriores para minimizar la contaminación lumínica

Usando luminarias de bajo consumo conseguirás la eficiencia energética, pero también es importante minimizar  la contaminación lumínica, evitando luces muy potentes, o blancas, como por ejemplo aquellas que emitan luz hacia el cielo o al horizonte. 

Se prudente con los carteles luminososo o la iluminación del jardín. Si lo tienes, por ejemplo vacíalo de vegetación para optimizar la luz.

En el interior del comedor, crea espacios cálidos que aporten sensibilidad visual y ayuden a tu decoración. La lámparas con enfoque al suelo o el uso de  tapas para evitar la dispersión de la luz, pueden ser tus fieles aliados. 

Usa productos de limpieza biodegradables. 

Si te paras a pensar, usar productos químicos que son peligrosos para la salud, para limpiar aquellos utensilios y superfícies que se van a usar para manipular comida o para comer, no tiene mucho sentido, no? 

Por otro lado, si esmerarse en optimizar y reducir el uso del agua, para luego contaminarla con los productos de limpieza, tampoco tiene ningún sentido. 

Invierte en tu salud, en la de tus empleados, en la de tus cliente y en la del planeta y deshazte de los productos químicos. 

Hay numerosas marcas que crean productos de limpieza biodegradables. Tómate el tiempo para investigar cuál te conviene según la normativa. Debes saber que existe la posibilidad de fabricar jabón a partir del desperdicio de aceite que se genera en tu negocio. Con ello y un poquito de empeño en el aprendizaje, podríais incluso elaborar una línea propia de jabones.

Si vas a usar manetelería de tela y externaliza los servicios de lavanderia, prioriza aquellas empresas que apliquen tratamientos ecológicos y trabajen con el menor impacto en sus procesos de lavado y secado. 

Compromiso Económico

Un negocio sostenible debe tener una visión integradora de la cadena productiva y de los servicios que ofrece su entorno inmediato y debe procurar hacer uso de ellos.

A medida que te esfuerzas por ser  ambientalmente más consciente en tu negocio, verás que también es muy importante serlo social y económicamente. 

Haz que tu actividad se nutra de los pequeños empresarios de tu comunidad y escoje aquellos que también trabajan con criterios claros de sostenibilidad. Dándoles preferencia y establecerás una relación estrecha con ellos.

Los platos elaborados con productos ecológicos y de proximidad son más sabrosos y nutritivos y eso seguro que tus clientes lo agradecerán. 

Intenta tratar directamente con el productor, ya no solo por precio, sinó porqué conocerás de primera mano el producto de temporada y aprenderas sobre su estacionalidad.

Esto te hará jugar con ventaja en la planificación de menús,  e incluso podéis experimentar juntos con variedades nuevas y distintas de las del mercado convencional. Con ello ganarás originalidad y te destacarás entre el resto.  

Otros aspectos a tener en cuenta  a la hora de escoger los productos con los que trabajarás es que sean  productos de comercio justo, y al comprarlos deberías tener la certeza que estás pagando precios justos por lo que recibes. 

Haz un seguimiento de tus  proveedores creando un listado de ellos,  indicando el producto que se les compra y el criterio de sostenibilidad que cumple. 

También puedes animarles a que amplíen sus acciones sostenibles a cambio de que les compres, colaborando a su evolución y mejora contínua. 

Compromiso Social

Un negocio, aunque jurídica, también es una persona dentro del tejido social de una comunidad, por lo tanto su actitud y su manera de funcionar debe ser respetuosa y colaborativa con su buen desarrollo. 

Ideas para la  integración social

  • Participa en la vida social de la comunidad, colaborando con los eventos sociales que se desarrollen, cediendo instalaciones cuando sea posible, etc.
  • Colabora con la administración local en los proyectos de sostenibilidad que se promuevan..
  • Colabora en campañas con fines sociales y de desarrollo, con donaciones, apadrinamientos, bancos de alimentos, voluntariado, etc.
  • Participa en actividades formativas mediante el concierto de visitas de estudiantes, convenios formativos de prácticas, etc.
  • Colabora con entidades que trabajen con modelos basados ​​en la economía circular para favorecer la reutilización de materias que se puedan reusar, evitando así la generación de residuos.
  • Realiza eventos, jornadas exposiciones y otras actividades destinadas a poner en valor la cultura local, la diversidad y la convivencia.

Configura tu equipo con equidad de género

  • En tus  procesos de selección respeta  la igualdad de género, sin discriminación de ningún
  • Tipo e intenta que tu equipo esté formado con el mismo número de mujeres que de hombres. 
  • Cuando anuncies un puesto de trabajo, defínelo de forma neutra  y redacta el anuncio con un lenguaje neutro, inclusivo y no sexista 
  • Exige curriculums anónimos

Contrata a personas en riesgo de exclusión social 

Ponte en contacto con entidades de inserción social y cede tu mano a personas y colectivos en riesgo de exclusión. Te sorprenderás de su gran activo humano y como agradecen la oportunidad que les das con su diligencia en el  trabajo.  

Que hacer con tus residuos?

Tener siempre presente las regla de las tres R en tu negocio te ayuda a estar haciendo continuamente el ejercicio de valorar si tus procedimientos son sostenibles.

Recuerda: Reduce, Reúsa, Recicla

Separa y clasifica tus residuos

Esta es básica ya hoy en dia, pero nunca está de más recordarla, porque todavía hay quien se la pasa por alto, sobretodo en los grandes eventos, con mucho personal trabajando y poca organización en este tema. 

Tener un contenedor para cada tipo de residuo es básico, así que si todavía no lo tienes, no hay excusa. 

Forma también a tu personal para que se comprometa a cumplir con esta práctica. 

Elimina plástico de un solo uso. Usa contenedores biodegradables 

Eliminar el plástico de un solo uso, en el 2021,  ya no será una opción, será una norma.

Por fin!

Ya es sabido por todos que nuestro medio ambiente y especialmente nuestros océanos están siendo asfixiados hasta la muerte por el plástico. Así que elimina su uso siempre que sea posible. 

No más pajitas, ni cubiertos de usar y tirar, ni removedores, ni bolsas que no sean biodegradables, lo reciclable ya pasó a la história. Ahora lo más avanzado son materiales elaborados a partir de restos orgánicos,  que se transformen en compost. 

Por la misma regla de tres ofrece  contenedores biodegradables de origen orgánico en la comida para llevar. 

Todos estos utensilios, resultan más caros y pueden hacer que pierdas competitividad. 

Pero el futuro de los negocios de comida está en el delivery, a pesar de la gran cantidad de residuos que genera,  por eso es muy importante que eduquemos a nuestros clientes. 

Piensa en programas de fidelización y premia a aquellos que traigan sus propios contenedores y tazas de café para llevar. Inventa sistemas de alquiler de cuberteria, vasos y contenedores o sistemas de depósitos, que son devueltos cuando estos ser retornan. 

Debes barajar las tres opciones para no perder clientes, ya que solo los asiduos se atendrán a las dos últimas. Pero bueno, sea como seas supondrá un ahorro en basura el ponerlo en marcha. 

Recuerda que muchos de nosotros quisiéramos vivir de una forma más sostenible pero nos cuesta empezar porque a veces es difícil ir a contracorriente,  pero si nos dan ese empujoncito rápido nos apuntamos al carro. 

Desházte también de los envases de plástico en tu cocina. Usa cajas reutilizables en lugar de bolsas y dales tanto uso como puedas. Rótalas también con los productores. 

Hay numerosas formas de eliminar su dependencia del plástico. Todo es comenzar

Compra al mayor.   

Comprar al mayor es una forma a menudo pasada por alto, pero puede tener un alto impacto positivo en la reducción del uso de plásticos y de la  huella ambiental de nuestro negocio. 

Las ventajas son dobles:

  • En primer lugar, la compra al mayor reduce la cantidad de envases que tendremos que gestionar después
  • En segundo lugar, reduce las emisiones de Co2, por qué en un solo viaje se puede transportar más cantidad de un producto. Los embalajes también ocupan su lugar. 

Obviamente también ahorrarás en costes. 

¿Qué hacer con el residuo orgánico?

Los residuos orgánicos acaban principalmente en los vertederos o en una planta de compostaje. En cualquiera de los casos, para tratar la basura se necesita energía y se estima que por cada kilogramo se generan aproximadamente 3 kg de Co2

Para reducir al máximo el desperdicio de comida puedes y no solo de tu negocio

  • Utilizar los excedentes que donan otros comercios. Hay restaurantes como el Spill Restaurant, en Suecia que han llegado a acuerdos con tiendas de alimentación cercanas y les compran aquel producto que aunque en buen estado ya no lo pueden poner a primera línea de venta
  • Vigila con las mermas: Reduce las mermas en el producto fresco, sobretodo, cuando lo limpias y manipulas antes de cocinar.
  • Agudiza tu ingenio: Todos los “restos” sean de carnes o verduras pueden ser usados para caldos, por ejemplo. Pero hay quien se atreve a usar más la imaginación y pueden hacer hasta fideos de las espinas del pescado.
  • Aplica la circularidad: Devuelve los restos orgánicos a tus productores para que lo transformen  en compost y de nuevo en fertilizante para sus campos. Ese abono será el predecesor del producto que venderás en unos meses. Recoge el resto de agua mineral de las botellas que dejan los comensales en las mesas y úsala para regar.
  • Dona los alimentos que sobran o véndelos a mejor precio: Hoy en día 800 millones de personas en todo el planeta pasan hambre y se estima que sólo en España cada restaurante tira una media de 3.000 kilos de comida al año. La solución a ambos problemas sería muy sencilla si dichos establecimientos donaran esos “desperdicios” a los más desfavorecidos. Hay plataformas como To Good to Go, que están teniendo mucho éxito en este sentido. 

A día de hoy, ya no hay excusa.

Un negocio gastronómico debe ser responsable.

Hay mil maneras de hacerlo posible.

¿Empezamos?

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LAS TIENDAS A GRANEL O DE DESPERDICIO CERO AUMENTAN CADA DÍA EN TODO EL MUNDO

Des de Los Ángeles a Tokio, pasando por las principales ciudades Europeas, por Hong Kong e incluso bajando hasta Sudáfrica, las tiendas a granel están proliferando cada vez más para combatir el abuso del plástico en los supermercados y tiendas convencionales. 

En un esfuerzo por reducir la cuota de plástico en el medio ambiente, las tiendas a granel y los negocios que buscan el desperdicio cero, con paso lento pero firme, avanzan en nuestra sociedad. 

En ellas venden alimentos sin empaquetar o con envases retornables y tu tienes que llevar tus propios recipientes para poder comprar. Es como una vuelta al pasado con visión de futuro para la gente que lo tiene claro: o cambiamos o nos vamos a la mierda.

A pesar de todas las alarmas sobre la emergencia climática,  desgraciadamente, en cualquier supermercado del mundo el plástico sigue siendo el Rey.  

No es difícil ver imagenes como estas:

Desde  que en 2018  China, que una vez acogió cerca de la mitad de los bienes reciclables del mundo, dejó de aceptar  envíos de residuos, el problema se ha ido agravando. Los residuos de envases, en gran parte de productos alimenticios, constituyen casi una cuarta parte de los residuos de los vertederos. Toneladas de plástico terminan en nuestros océanos cada año, asfixiando la vida marina y creando vastas islas de basura en lugares otrora vírgenes y cristalinos.

Tanta es la emergencia que las fibras plásticas incluso están contaminando nuestra agua del grifo, pero claro como que eso no nos mata tan eficazmente como el Coronavirus,  cuesta horrores que la sociedad se responsabilice y actúe en consecuencia.

¿Cómo funciona una tienda a granel? 

También es cierto que hay un sector creciente de consumidores que somos cada vez más conscientes de la carga que supone el plástico para el medio ambiente y esa es la razón de ser de las tiendas a granel:  satisfacer este creciente deseo de hacer algo para que realmente se note un cambio.

Estas tiendas parecen más una tienda mayorista de antaño que una tienda de comestibles tradicional. Los productos  se almacenan en depósitos o dispensadores de autoservicio transparentes, en cajas y en sacos,  para ser vertidos en contenedores que se traen de casa. 

No hay ni una pizca de envoltura de plástico de un solo uso a la vista, todo es cristal, acero inoxidable,  o sacos de arpillera, la gran diferencia entre estas y las de antaño es que, al ser muy urbanas, normalmente la decoración, aunque sencilla, es de muy buen gusto y la compra se hace muy agradable. También por el trato que te ofrecen los que trabajan en ella, que normalmente son los propietarios o personal comprometido que conocen bien el producto y te pueden aconsejar. 

Puedes comprar todo tipo de alimentos básicos a peso, desde frutos secos a harina, pasando por legumbres y cereales en grano, café, aceite de oliva…

La gracia de estas tiendas es que te puedes llevar solo  la cantidad que vas a necesitar, evitando así el desperdicio de comida, otro de los grandes problemas de nuestra sociedad. 

Por otro lado, por su compromiso en que puedas llegar al residuo cero, no soloe en los alimentos sinó también en otros aspectos de tu cotidianidad, también suelen contar con un rincón donde encuentras diferentes utensilios para el menaje doméstico:  recipientes reutilizables, pajillas metálicas, bolsas de compra recicladas de viejos sacos de harina, envoltorios de comida reutilizables recubiertos de cera de abeja, copas menstruales, cepillos de dientes de bambú, pastas de dientes y detergentes biodegradables y un sinfín de productos que están dando la vuelta al mercado convencional hacía un consumo diario más sostenible. 

¿Cómo empezar a comprar sin envases?

Como cualquier cambio de rutina y de hábito, esto también requerirá un esfuerzo y planificación por tu parte. Esta manera de comprar es idílica si tienes tiempo de ir al mercado todos los días a por carne y verduras frescas, pero es cierto que no es tan práctica para las familias que dependen de una despensa. Pero conozco familias que lo logran, así que imposible no es, solo necesitas convicción.

Uno de los mayores esfuerzos de planificación son los envases que vas a utilizar y cómo lo harás. Llevar frascos de vidrio o un contenedor de pasta en el bolso, por si se te ocurre ir a comprar de forma espontánea, en esa media hora que te ha quedado libre, no es muy factible. Estos recipientes son mucho más pesados y voluminoso que una bolsa de plástico. 

Así que lo mejor es que planifique por semanas, te hagas un menú semanal de lo que vas a necesitar y vayas a hacer la compra una vez por semana o incluso, como estamos hablando de alimentos que no son frescos, hasta la puedes hacer cada dos o tres semanas. 

Es importante que te planifiques el menú de esos días para que no compres de más o de menos. 

Por otro lado, un consejo que te damos, es que lleves siempre una o dos bolsas de tela o de malla reutilizables en el bolso que no ocupan tanto espacio y te pueden sacar de apuros si tienes algún descuido, en tu reto de llegar al residuo cero.

¿Y las garantías sanitarias?

La conservación de la comida es uno de los problemas que tenemos en estas tiendas, dado que sin envases al vacío los alimentos no se guardan igual. El hecho de que no haya embalaje significa que hay que mover el inventario rápidamente antes de que se eche a perder, por eso estas tiendas corren con inspecciones muy estrictas de sanidad.

Además de la reglamentación técnico-sanitaria del comercio minorista que rige cualquier comercio,  los establecimientos de venta a granel  tienen su propio apartado.

Esta normativa obliga, por ejemplo, a :  

  1. Que el producto se encuentre en estanterías o vitrinas levantadas del suelo. 
  2. Conservar hasta el final de la venta los sacos de todos y cada uno de los alimentos expuestos, en los que debe figurar el número de lote y el año de partida del envasado
  3. Los sacos no deben ir tapados y solo ser manipulados por el responsable de la tienda, nunca por el consumidor.
  4. Cada producto debe disponer de su utensilio para servirse y no puede ser usado para otros productos, (uno para el arroz, otro para la pasta, otro para las semillas…)..
  5. El establecimiento debe facilitar al consumidor la información sobre los alérgenos potenciales, preferentemente escrita en una ficha técnica, aunque normalmente todavía se hace de forma verbal.

Es por todas estas normas que si nos fijamos en  los productos de una tienda a granel normalmente son productos secos de bajo riesgo sanitario  que no necesitan refrigeración y son estables a temperatura ambiente, suelen ser pasta, frutos secos, azúcar, sal, café o cereales,todos ellos productos con una vida útil muy larga

La reducción de residuos llega a algunos supermercados

No es que los supermercados hayan hecho un giro a la venta a granel, pero si es cierto que de un tiempo hacia aquí, los supermercados te permiten hacer la compra con tus propios recipientes, bolsas o mallas transparentes.  

Se trata que puedas almacenar más de un producto en la misma bolsa, pesándolo previamente por separado. Una vez han pesado todo, te sellan la bolsa con el ticket adhesivo donde va la suma de todo lo que compras para que los muestres en caja.

La iniciativa tiene el objetivo de reducir el consumo de envases y fomentar el uso de envases reutilizables

Pero  en Amsterdam, por ejemplo, la cadena de supermercados Ekoplaza, ha ido un poco más allá y está siendo pionera en la lucha contra el plástico, también en el sector de productos envasados. 

Reducir los residuos por parte del proveedor es su desafío, y ha empezado su lucha acondicionando todos los productos que se venden en envases libres de plastico y biodegradables,  en un mismo pasillo, llamado pasillo libre de plástico. 

En España todavía no han llegado iniciativas así, pero estamos seguros que es cuestión de tiempo que empecemos a ver pasillos sin plástico y a granel en los supermercados, de la misma manera que vemos un pasillo orgánico en monstruos de la alimentación como Carrefour. 

La compra en línea puede ser una solución. 

También existe la posibilidad de comprar en línea, aunque eso implica desplazamientos en vehículo con su correspondiente huella de carbono. 

Lo bonito de las tiendas a granel es recuperar ese comercio de cercanía y de pequeña escala.  Pero bueno, entendemos que en algunos casos se puede incentivar la entrega a domicilio ya que elimina algunas de las molestias de las tiendas a granel.

Además el hecho de comprar en línea puede dar lugar también a iniciativas como el bicipedido: Un transporte en bicicleta del pedido es una manera sostenible de dar salida a esta necesidad y poder proveer al cliente de una manera más cómoda.

Esto también supone introducir un sistema de intercambio de envases y con su consiguiente limpieza y desinfección que debería ir al cargo de la tienda para ofrecer la máxima garantía de higiene.  

De hecho ya  han salido plataformas globales, apoyadas por grandes marcas, que practican este tipo comercio, de residuo cero online.  

Por ejemplo la plataforma Loop,  que ya opera en Nueva York y París se ha asociado con grandes empresas como Procter & Gamble, Nestlé o Coca-Cola, entre otras para, para ofrecer productos de sus marcas en envases reutilizables. 

Los productos  llegan a tu casa en una caja reutilizable y cuando terminas con ellos, Loop los recoge,  los lava y los rellena para su reutilización. 

Nuevas leyes que cambiaran las cosas

A parte de la nuestra concienciación el problema del plástico en los alimentos, también requiere soluciones legislativas y medidas serias por parte de los gobiernos. 

En esa línea, el Parlamento Europeo ha aprobado la prohibición de los plásticos de un solo uso en la UE, para el 2021. 

Esto significa que por fin, los cubiertos de plástico, pajitas, palitos removedores y similares van a desaparecer. También los envases de poliestireno expandido normalmente utilizado para la comida para llevar y los productos de plástico oxodegradable. Además la normativa fija que en el 2025, el 25% de la composición de las botellas de bebidas PET sea de plástico reciclado.

Esto va a ser un gran paso para la humanidad. Estamos deseosos de que llegue el 2021. 

Pero bueno, la estupidez humana a veces llega a extremos inesperados, como en algunos estados americanos, como el de Arizona, donde se promulgan leyes de “prohibición de la prohibición»; es decir, que prohíben a las ciudades aprobar leyes  anti plásticos. Es deprimente!! 

Hasta la fecha ya han habido algunos cambios, como por ejemplo cada vez se ve más gente ir a comprar con su propia bolsa, pero bueno, a la gente sinó nos tocan el bolsillo o nos amenazan con tocarnoslo,  nos cuesta despertar. Por otro lado, no se si tiene mucho sentido que tengas que pagar por la bolsa de plástico si la mitad de los productos que te llevas vienen con envase de plástico.

Hay muchas incongruencias todavía pero bueno, el cambio debe ser tan radical que es mejor valorar lo que se hace y empujar para que se haga más que criticar lo que no se hacer y seguir haciendo nada. 

El cambio empieza por uno mismo. No nos cansaremos de decirlo

Tenemos mucho por hacer y hay que luchar contra muchos cánones y hábitos grabados a fuego en nuestra sociedad. El estado del bienestar nos ha hecho holgazanes y cómodos, pero tenemos que darnos cuentas de que por comodidad nos estamos cargando el planeta. 

Hace muchos años que hay agrupaciones ecologistas que dicen, que hablan,  que se quejan, que exigen, pero que son muy fuertemente criticadas incluso ridiculizadas.  Pero siguen allí y ha llegado la hora de escucharles al igual que nuestros jóvenes, capaces de poner en marcha acciones como el Fridays for Future, que pese, otra vez, a las duras críticas para desmerecer a su líder Greta Thunberg, resulta alentador y digno de admiración. 

Cuando somos muchos haciendo pequeñas cosas, ésto se convierte en una gran cosa.

Así que, solo necesitas empezar.

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DUDAS QUE NOS ASALTAN CUANDO COMPRAMOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS

Como consumidores responsables ya sabemos las bondades de comer en ecológico pero, a veces, nos asaltan dudas.

En este post hablamos de las controversias que nos encontramos a la hora de hacer nuestra compra ecológica y de cómo tomar la mejor decisión. 

DUDA 1

¿Qué elegir? Producto ecológico o de proximidad

Ésta es una de las grandes dudas que a menudo nos asalta. Está claro que lo mejor es producto ecológico y de proximidad, pero muchas veces nos vemos en la disyuntiva de que el producto ecológico vine de muy lejos, y no sabemos que es peor, si comprarlo sabiendo la huella de carbono que deja, o comprar el producto de proximidad, a pesar de que lleve químicos.  

Valoremos algunos aspectos para resolver dudas:

a – La importáncia de la economía local y la soberanía alimentaria

En primer lugar, diremos que los productos de proximidad, también conocidos por Km0, son aquellos que provienen de una distáncia no mayor a los 100 km a la redonda de donde te los están vendiendo. 

Esto significa que el dinero que inviertas en ellos, repercute directamente al productor, en lugar de a distribuidores y comercializadores que sacan mayor tajada del proceso.

Uno de los grandes problemas que tiene la agricultura es que los que ganan dinero no son los que se matan en cultivar verduras y frutas, con todo el tiempo y esfuerzo que ello supone, sinó los que las distribuyen y venden.

Por otro lado si estamos hablando que en el futuro, para ser sostenibles deberíamos volver a la soberania alimentaria, comprar proximidad, puede hacer reactivar la agricultura local de pequeña escala, la cual reactiva, a su vez, variedades autóctonas y pone tierras abandonadas a trabajar.

Si se percibe como una alternativa de vida, habrá más agricultores que hagan el cambio de una producción convencional a una ecológica, o incluso, que arranquen nuevos proyectos, como muchas veces pasa, de gente que se cansa de vivir en la ciudad. 

b – Tiempos de maduración y actividad vital de los alimentos 


Uno de los mayores placeres de la vida es comerse la fruta y la verdura recién salida cosechada. ¿O No? 

Y no es sólo un placer, sino mucho mejor para tu salud.

Que la fruta esté en su punto óptimo de maduración y que la comas poco después de haberla recolectado te garantiza un mayor sabor y un mayor valor nutricional. 

Significa que azúcares y nutrientes llegan al momento óptimo para ser comidos y que el alimento todavía tiene vida dentro.

En cambio si vienen de lejos, no sabes el tiempo que habrá pasado en una cámara, con la consiguiente pérdida de nutrientes. 

Te has preguntado alguna vez porqué se pueden comer manzanas en Febrero si se recolectan en otoño? 

La respuesta todos la sabemos, porqué maduran en cámaras, pero ¿que pasas en esas cámaras?

La ultima generación de éstas camaras se llama Cámaras de Atmósfera Controlada Dinámica y en ellas, la fruta puede aguantar hasta 6 meses en el mismo estado de maduracíón que cuando se recolecta del arbol.

¿Como?  Pues a bajas temperaturas, mucha humedad, poco oxígeno y mucho Co2. Con esta fórmula, la fruta mantiene su aspecto de recién cogida del árbol pero su proceso de maduración queda suspendido en el tiempo. Luego, una vez en casa, son aquellas típicas manzanas que se ven mafnificas por dentro, pero al morderlas están pasadas.

Un tip que te damos, para que lo investigues en tu zona, es que muchas veces, los pequeños agricultores locales suelen utilizar métodos orgánicos, pero no llegan a certificarse como ecológicos por el gasto que ello les  supone. Te aconsejamos que visites algún mercado semanal de granjeros y hables con ellos para saber qué métodos utilizan. 

c – No se puede comer de todo, todo el año y en todas partes.

Nos hemos acostumbrado a tener pepinos todo el año, naranjas todo el año y si me apuras hasta cerezas en invierno, en algún supermercado “Gourmet” 

No puede ser. Hay que desacostumbrarse a esto. Consumir productos fuera de temporada, implica transporte y altas emisiones de Co2. 

La distancia promedio que recorre un producto desde que se recolecta hasta tu plato, hoy en día es de 5.000 km, sobretodo en los envasados, como los espárragos que vienen de China y están a un tercio del precio del que se cultiva aquí, o las legumbres que vienen de Sudamérica. Pero también en fruta fresca, como las naranjas que vienen de Sudáfrica cuando todavía aquí no ha empezado la temporada.  Por no decir las exóticas, como mangos, o aguacates. 

La globalización ha disparado la ida y venida de productos y las estaciones se han desdibujado. Ya es posible encontrar de todo en cualquier parte en cualquier época, pero esto supone contaminación, cambio climático, calentamiento global, sequías, desastres naturales y muy pronto, migraciones masivas.

A ver cómo lo vamos a hacer cuando la población de los trópicos no pueda respirar del calor extremo. 

DUDA 2

¿Pero, seguro que no lleva pesticidas? 

Uno de los principales beneficios de comer productos orgánicos o ecológicos es la reducción de los niveles de pesticidas. Sin embargo, a pesar de todo, las producciones orgánicas muchas veces también se ven obligadas a usarlos para combatir plagas, aunque son de natrualezas diferentes y no se usan de la misma manera.

¿Que diferencia hay entre unos y otros? 

La diferencia principal es que en la producción orgánica usan solo plaguicidas de origen natural, es decir no usan fitosanitarios químicos, pero eso no significa que haya algunos que no sigan siendo de alto riesgo para el ecosistema.

No es oro todo lo que reluce.  

Entre los plaguicidas permitidos, más conocidos, esta el cobre, que se usa como fungicida la mayoría de las veces y es especialmente usado en los viñedos.  Pero existen varias alarmas a su alrededor a pesar de su permisibilidad.

Dado que es un metal pesado, la toxicidad que puede derivar de su uso puede llegar a ser muy alta si no se trata con mucho cuidado.

Hay zonas en las que por tener un historial de uso, la dosis de 6 kg por hectárea al año, permitida hoy, puede ya llegar a ser demasiado alta y los daños en cuanto a organismos terrestres, aves y deterioro del suelo se refiere, pueden ser irreversibles. 

Ahora bien, su uso es más limitado y solo se justifica cuando el desastre es inminente, nunca como preventivos o por curarse en salud. Antes de llegar a la utilización del cobre, por ejemplo,  se utilizan prácticas de labranza basadas en la rotación de cultivos, elección de variedades autóctonas, más resistentes a las plagas locales y a la protección de enemigos naturales, es decir la introducción de insectos que combaten las plagas de forma natural.

DUDA 3

¿Es justo pagar más por un alimento ecológico ? 

Esta duda puede empezar a resolverse sola si en lugar de preguntarnos porqué son tan caros los alimentos ecológicos, nos preguntamos, porqué los alimentos convencionales son tan baratos.

Aquí van algunas de las razones que encarecen el producto ecológico:

De entrada y volviendo al tema de los pesticidas y fertilizantes, diremos que en la agricultura ecológica su menor uso provoca una menor producción, calculada entre un 25% y un 30% menos, a la vez que un mayor uso de mano de obra, dado su mayor necesidad de cuidado.

Por otro lado, la obtención de la certificación ecológica que emiten los diferentes consejos reguladores de cada región es cara y eso también se repercute en el precio final. 

En cuanto a las ganaderías, por ejemplo  los alimentos orgánicos para animales pueden costar el doble y si a eso le añadimos que las granjas orgánicas tienden a ser más pequeñas que las convencionales, significa que los costos fijos y los gastos generales deben distribuirse entre volúmenes de producto más pequeños y con muchas menos subvenciones del gobierno. 

DUDA 4

¿Puedo comprar ecológico sin arruinarme?

Claro que se puede! Hay mucha gente que lo practicamos pero para ello, a su vez, debes cambiar tus hábitos de compra y tomarte tu alimentación con más respeto, más interés y más amor.

Te llevará más tiempo al principio encontrar todo lo que quieres en ecológico y a buen precio pero una vez encuentres tus canales, te conectarás mucho más con el entorno en el que vives porqué sabrás de donde viene tu alimento y porqué es ese y no otro en cada temporada.

Aquí te dejamos algunos consejos:

No compres todo lo que ponga Bio, orgánico no siempre es igual a saludable 

Hacer que la comida común suene saludable es una estrategia de marketing en la industria alimentaria. Ten cuidado con esto, vale la pena leer las etiquetas de los alimentos cuidadosamente, porque pueden llevar un alimento ecológico y cuatro que no.

Compra en los mercados de agricultores. 

En muchas ciudades, así como en pequeños pueblos, se celebra un mercado semanal de agricultores, en el que los agricultores locales venden sus productos en un mercado callejero al aire libre, a menudo con mejores precios que en las tiendas de comestibles. 

Únete a una cooperativa de alimentos o grupo de consumo

Estas cooperativas son grupos de personas o famílias que se unen para comprar productos a granel, directamente de una granja o productor local. Normalmente indentifican a uno de cada sector, fruta y verdurar, lácteos, carnes, pan, etc… y les compran semanalmente de forma ditecta. Es la combinación perfecta de ecológico y proximidad. De esta manera te aseguras de conocer al productor y evitar intermediarios, con la consiguiente ventaja en precios e índice de confianza. . 

Compra producto de temporada 

Las frutas y verduras son más baratas y frescas cuando están en temporada. Averigua cuándo se entregan los productos en tu mercado para que compres los alimentos más frescos posibles. 

No compres con prisa

Compara  los precios de los productos orgánicos en el supermercado, en el  pequeño comercio, en el mercado de los agricultores y en tu cooperativa y te darás cuenta de que los precios varían bastante. Elige lo mejor en cada momento.

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LOS INSECTOS: OTRO MOTIVO PARA PASARTE A LOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS.

En la última década los insectos  han disminuido en un 41%. Al ritmo actual de declive, podrían desaparecer en tan solo 100 años.

No es broma.

Representamos solo el 0,01% de todas las especies vivientes del planeta, pero en cambio somos la responsable de la desaparición del  83% de los mamíferos salvajes, y el declive de los insectos avanza a una velocidad del 2.5% anual.

La comunidad científica ha bautizado los tiempos en los que vivimos como la “Sexta extinción masiva de la Tierra”,  pero es la primera provocada por la acción de una especie que la habita: el hombre.  

Es decir, sin la acción del hombre está desaparición de la biodiversidad no se estaría dando a la velocidad que se da, o simplemente, no se estaría dando todavía. 

Un estudio revelador

El estudio del que te hablamos, publicado en el Biological Conservation, el periódico más prestigioso en biología de la conservación, se considera el más profundo y exhaustivo publicado hasta el momento, a nivel global. Ha sido dirigido por el científico español  Francisco Sánchez-Bayo, investigador en la Universidad de Sydney, junto con Kris Wyckhuys, científico de la Academia China de Ciencias Agrícolas.

Para su desarrollo, se tomaron como base los 73 mejores estudios del mundo, sobre la disminución de los insectos en el planeta y a través de éstos, el nuevo estudio, revela los siguientes hechos:

Los insectos:

  • Se extinguen ocho veces más rápido que los mamíferos, aves y reptiles. 
  • Han disminuido en más de un 40% y un tercio están en peligro de extinción.
  • Desaparecen a un ritmo del 2,5% anual y eso significa que en 10 años tendremos un cuarto menos, en 50 sólo la mitad y en 100 años habrán desaparecido.
  • Son “esenciales»para el buen funcionamiento de todos los ecosistemas como polinizadores y recicladores de nutrientes. 
  • Son alimento de aves, reptiles, anfibios, mamíferos y peces los cuales morirán si se les quita esta fuente de alimento. 

Su velocidad de extición es:

  • Hay bosques húmedos del trópico, como el de Luquillo en Puerto Rico,  donde se han extinguido un 98% de las especies de insectos de tierra por el aumento constante de las temperaturas.
  • En Alemania el 75% de las pérdidas de poblaciones de insectos en Alemania se registran en reservas naturales. Aspecto que evidencia que los pesticidas y fertilizantes no sólo afectan las tierras agrícolas. 
  • También en Alemania se ha producido una pérdida del 76% de la biomasa de insectos voladores.
  • En Reino Unido se perdió el 58% de las especies de mariposas en suelo agrícola en la primera década del siglo.
  • En toda Europa se estima que el 28% de la especies de ortópteros (saltamontes y grillos) están amenazadas o en peligro de extinción.

¿Qué causa tanta mortalidad?

  • La pérdida de hábitats por la conversión a la agricultura intensiva y la urbanización.
  • La contaminación, principalmente causada por los plaguicidas y fertilizantes sintéticos.
  • Los factores biológicos, incluidos los patógenos y las especies introducidas.
  • El cambio climático, como consecuencia de todo lo demás, aparte de la sobrepoblación humana y el hiperconsumo.

En sus conclusiones, los científicos han sido muy contundentes:

“A menos que cambiemos nuestra forma de producir alimentos, los insectos en su conjunto irán por el camino de la extinción en unas pocas décadas,  y las repercusiones que esto tendrá para los ecosistemas del planeta son catastróficas como mínimo, los humanos no podemos vivir sin insectos«

¿Qué puedem hacer los gobiernos?

Legislar, legislar, legislar. Pero desgraciadamente, en política, una cosa es lo que se dice y la otra lo que se hace. 

Aquí os dejamos un link de una noticia que publicó El Diario, donde cuenta que el gobierno de España prepara un plan contra la desaparición de abejas pero no prevé prohibir los plaguicidas más dañinos, los cuales matan o afectan el sistemo nervioso de las abejas, haciendoles perder memoria, hasta el punto que no pueden regresar a su colmena.

¿Qué podemos hacer nosotros?

De forma indirecta,

  • La compra de alimentos orgánicos es una de las medidas que la gente puede tomar para frenar el declive mundial de los insectos. Hay muchos estudios que muestran que la agricultura orgánica es mejor para los insectos que la agricultura intensiva, además de ser bastante lógico.
  • Intentar llevar en todo lo que podamos un estilo de vida más sostenible en materia de residuos, gasto de energía, de agua, etc. para no alimentar con nuestras acciones diarias al gigante del cambio climático.

De forma directa:

  • El cuido de nuestros jardines y huertos familiares debe ser más amigable con los insectos. Cosas como, cortar el césped con menos asiduidad, conservando flores y plantas autóctonas donde se alimentan y anidan los insectos, es algo que pocas veces se dice pero que puede resultar muy efectivo.
  • Dejar de usar fertilizantes, estos son un gran problema porque la densa vegetación que producen también es contraproducente.
  • Dejar de usar pesticidas y atacar  las plagas que tengamos con sus insectos depredadores. Hay empresas que se dedican a vender insectos para  agricultura ecológica, investiga un poco y verás.
  • Instala hoteles de insectos en tu jardín, son muy necesarios además de ser decorativos y divertidos de hacer.

Esta es entonces la situación de los insectos en el mundo. Es muy seguro que te haya sorprendido tanto como a nosotros que sea tan catastrófica y que ciertos datos te hayan impresionado tanto como a nosotros.

Si és así, empieza a tomar tus propias medidas e intenta que influyan a todos a tu alrededor. 

Buena suerte!!

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10 MOTIVOS PARA EMPEZAR TU PROPIA HUERTA

¿Alguna vez te has preguntado si vale la pena cultivar tus propias verduras? 
Aquí te explicamos algunos beneficios de hacerlo

No hay nada más delicioso que morder un tomate maduro acabado de recoger de su mata. En el momento de arrancarlo, todos tus sentidos se activan:  la vista, por su color rojo vibrante: el tacto, por su temperatura templada y el oído, olfato y gusto, por su chasquido, cuando tus dientes se hunden en él y estallan en tu boca el aroma y el sabor.

Aunque parezca un tanto poético, es la pura realidad.

De verdad, solo se entiende cuando se prueba. Estamos tan acostumbrados a los tomates de súper que se nos ha olvidado esta sensación.

Hubo un tiempo en que no me detenía a pensar en estas cosas, solo iba compraba, comía y repetía el círculo, pero eso cambió hace unos meses, cuando empecé a darme cuenta de lo llena que estaba de plástico mi basura, y a fijarme de donde venía todo lo que compraba.  

Entonces descubrí que compraba naranjas de Sudáfrica, espárragos de China o plátanos de Sudamérica, entre tantos otros productos que vienen de la otra punta del planeta.

La pregunta que me vino a la mente fue: ¿Por qué estos alimentos vienen de tan lejos si en España se cultivan todos?  La verdad empezar a preguntarme cosas me creó una gran desconfianza en toda la cadena alimentaria. Me pregunté qué más no sabía y empecé a investigar. 

Además de corroborar lo que ya sabía sobre productos químicos y maduraciones en cámara, topé con  dos conceptos muy interesantes que podía intentar desde ya: la soberanía alimentaria, hacienda una dieta basada en vegetales sinó quieres criar animales, clar, puedes planteartelo y la economía circular, que se consigue haciendo compost con tus restos orgánicos y abonar tus cultivos con él

Uf! Cuantas cosas!! No profundizaremos en todos estos temas en este post pero es un buen comienzo conocer los 10 motivos principales para cultivar vuestra propia comida. 

Las 10 principales razones para empezar

Con todo lo que estaba descubriendo no me podía quedar de brazos cruzados. Empecé a fijarme en las hortalizas que más compraba y me pregunté si podía cultivarlas por mi misma. 

Como tengo la suerte de tener un poco de terreno en casa en ese momento planté muchos cultivos básicos de verano para empezar a experimentar.  

También empecé a hacer compras en granjas locales, mercados de abastos y ferias cercanas,  de los productos que yo no puedo producir, o que no se me dan.

Lleva más tiempo si, pero es muy enriquecedor y te hace tomar mayor conciencia de lo que comes y por extensión de donde vives.

No cultivo de todo cada año, al final no es tan fácil, y requiere tiempo, pero la experiencia me ha hecho entablar relaciones con productores cercanos muy profesionales que me surten de todo y que me han enseñado  a reconocer lo que es de temporada y lo que no, ha sido volver a las raíces.

Bueno, que me voy por las ramas, aquí van los 10 motivos:

1. Las verduras de cosecha propia saben mejor:

La mayoría de frutas y verduras que se venden en las tiendas de comestibles están adaptadas para la agricultura comercial.  Si te fijas en todos los supermercados o pequeñas tiendas hay siempre las mismas variedades.

Incluso si compras semillas, de esas que venden en l

A través de la selección y la reproducción de rasgos específicos, estas cepas se desarrollan para producir más por planta, estar listas para cosecharse de una sola vez, tener una mayor vida útil, ser de tamaño y forma uniformes, enviarse sin magulladuras, y a menudo terminan de madurar en camiones durante el envío. 

En las verduras frescas los sabores  brillan y, a no ser que seas mu amante de salsas o vinagretas, realmente para disfrutar comiendolas no necesitas añadirles nada. De igual manera a las frutas no les hace falta que les añadas azúcar si haces batidos o incluso mermeladas. 

2. Las variedades autóctonas de desarrollan mejor. 

Cultivar a partir de transplantes de calidad de tu vivero local o de semillas de algún vecino o algún productor cercano te permite descubrir variedades autóctonas que ofrecen mejores sabores y texturas. 

Cuando cultivas variedades que se adapten a tu área de crecimiento puedes evitar plagas, exceso de agua y conseguir maduraciones en menor tiempo.

3. Tengo control sobre el manejo de plagas

Sin lugar a dudas, tu controlas el entorno de crecimiento de tus verduras sin necesidad de  químicos. Si tienes problemas con enfermedades o plagas, normalmente hay un remedio orgánico para resolverlos. En el peor de los casos, si tienes que usarlos simplemente se atribuye a ese cultivo o en su lugar se arranca la planta y se sustituye por otra cosa, aprovechando ese espacio de tierra cultivable.

Algunas de las opciones más sorprendentes para combatir plagas es comprar insectos para que se coman los insectos parásitos. 

Por ejemplo se compran mariquitas para que se coman el pulgón que suele atacar a los cítricos, habías oído nada más bonito!

4. Reduzco el riesgo de contaminación del alimento

Cultivar y cosechar tus alimentos te asegura saber de dónde vino tu comida y el momento en que ha sido recogida. Si el alimento va de la tierra al plato reduces el riesgo de contaminación que sufren los alimentos convencionales cuando van de camino a tu casa.  No hay necesidad de preocuparse por infecciones en los alimentos cuando cultivas tus propias verduras, aunque una vez en tu cocina, una buena manipulación y tratamiento de frío son siempre indispensables 

5. Aprendo sobre el producto de temporada y como conservarlo

Cuidar tu huerto y cultivar tus propios alimentos te enseña a cosechar los productos de cada estación y a cosecharlos cuando los sabores y los nutrientes están en su punto idóneo. 

Cuando se tiene mucho producto que agotar, se tiende a comer más de eso y a pensar en formas creativas de prepararlos para que nada se desperdicie.

Aprender a hacer conservas es algo que deberás hacer, por otro lado la necesidad de tener que envasarlos, hará que reúses todos esos botes de cristal con los que no sabías que hacer. 

6. Cultivando, me pongo en forma al aire libre:

El hecho de cultivar, hacer crecer la planta y cosecharla,  te hace salir al aire libre y al sol con regularidad. Hay muchos movimientos diferentes en la jardinería que requieren fuerza o estiramiento. Cavar, plantar, desherbar y otras tareas repetitivas son excelentes formas de ejercicio de bajo impacto. 

¿Sabías que 45 minutos de jardinería queman la misma cantidad de calorías que correr 2,5kms en 15 minutos? La actividad física regular puede ayudarte a sentirte mejor y a mejorar tu bienestar porque alivias el estrés, aumentas tu energía y liberas tensiones

7. Mi huerto puede ser circular y colaborativo:

Los residuos orgánicos son el segundo componente más importante de los vertederos del mundo y la mayor fuente de emisiones de metano. 

El desperdicio de comida es otro de nuestros  grandes problemas, se estima que tiramos unos 10 kg de comida por persona al mes 

Cuando empiezas a cultivar, el esfuerzo que ello te supone, hace que lo veas todo de otra manera. De repente  valoras más lo que cuestan los alimentos y terminas haciendo todo lo posible para comer, conservar o aprovechar de alguna manera toda la comida que cosechas.  

Cualquier desecho o recorte que no consumes puede ser  alimento para tus gallinas o simplemente lo puedes devolver a la tierra si lo añades al contenedor de compost – Es obligatorio hacer tu propio compostaje cuando tienes un huerto –  Hay algo más circular? 

Y en caso de que tengas vecinos o amigos que les guste la idea, te pueden venir a ayudar en momentos de trabajo duro, como a preparar la tierra a cosechar o regar, que es una tarea diaria en los meses de más calor que no siempre apetece hacerla. Luego te repartes el producto y establecer relaciones más solidadas con personas cercanas

9. Puedo llegar a la seguridad alimentaria:

La Organización Mundial de la Salud afirma que la seguridad alimentaria se logra cuando todas las personas tienen acceso en todo momento a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para mantener una vida sana y activa».

El cultivo de tu propia huerta contribuye a tu seguridad alimentaria porque te proporciona  acceso directo a alimentos que pueden ser cosechados y preparados para alimentar diariamente a nosotros mismos y a nuestras familias. 

Contra más puedas tener mejor que mejor, verás la gasolina que te ahorras sin tener que ir tanto al súper. 

10. Cultivar tu alimento te hace dueño de tu vida.

Plantar una semilla, verla brotar y crecer para producir alimentos para ti y tu familia es uno de los sentimientos más gratificantes. 

Claro, muchos de nosotros trabajamos duro para ganarnos la vida, pero estamos desconectados de lo más elemental, del origen de los alimentos, de la magia de la naturaleza. 

Durante 6 meses de lactancia exclusiva con mis hijos me maravillaba de cómo podían crecer tanto solo bebiendo de mi leche. 

Pues la agricultura es igual. Pero lo triste es que no le damos la importancia que tiene. 

Me encanta el sentimiento de orgullo cuando miro una comida que preparé con vegetales de mi huerto. . Me deleito en la sensación de logro mientras abastezco nuestra bodega con patatas, cebollas, ajo y otros cultivos de almacenamiento y productos envasados al vacío en botes de cristal para pasar el invierno.

Cómo empezar a trabajar en tu huerto

No necesitas mucha tierra o experiencia en huertos para empezar a cultivar tus propios alimentos. Puedes empezar con poco e ir introduciendo nuevas verduras a medida que te vayas sintiendo más cómodo. Es buena idea expandir un poco cada año y experimentar con nuevas variedades.

Tu porche, tu balcón o tu ventana pueden ser un buen comienzo, si tienes jardín o patio ya ni te cuento y si quieres hacerlo a conciencia, hasta puedes alquilar algún pedacito de tierra cerca de tu casa o en las conurbaciones urbanas, en alguno de los llamados bancos de tierras

Los huertos no tienen que ser grandes para ser beneficiosos. Elije una pequeña zona que reciba al menos seis horas de luz solar cada día y que tenga acceso a agua. Prepara la tierra,  hazte con un calendario de siembras  para saber qué plantar en cada momento y manos a la obra!

Rápidamente obtendrás conocimientos, aprenderás a cuidar tus plantas y te verás recompensado con alimentos de gran sabor. 

Si vives en una zona que hace imposible la jardinería en el exterior, o si estás físicamente limitado, considera la posibilidad de cultivar un jardín interior. Hay muchas hortalizas  que pueden crecer en el interior bajo la iluminación adecuada o incluso cerca de una ventana soleada. 

Si definitivamente no tienes espacio en casa, un huerto comunitario puede ser otra opción, los huertos urbanos en las azoteas de los edificios estan al orden del día, así que, ¿porque no plantearlo en la próxima reunión de vecinos?  

Como puedes ver, las recompensas por el esfuerzo de cultivar tu propia comida son impresionantes. 

Entonces, ¿qué estás esperando?

¡Empieza hoy a plantar tu huerto ecológico y disfruta de la tierra en primera persona!

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LECHES VEGETALES VERSUS LECHE DE VACA

Estamos en un momento en que todo se cuestiona en la alimentación y la leche de vaca es uno de los productos más criticado. Se la acusa de provocar alergias e intolerancias, enfermedades óseas y malas digestiones, pero ¿son las “leches” vegetales la solución?  

¿Es correcto llamarlas leche? 

Coloquialmente identificamos como  leche vegetal, el líquido que se obtiene de poner en remojo  frutos secos, legumbres, cereales o semillas y de su posterior prensado. 

Este extracto tiene una apariencia similar a la leche de origen animal,  por su color blanco y su textura, pero está lejos de ser un producto lácteo, y sus propiedades en cuanto a nutrientes tampoco son las mismas.

Por este motivo, y para evitar confusiones, en la Unión Europea, desde 2013 se prohíbe el uso de la palabra «leche» para las bebidas vegetales, que es el nombre con el que se permiten comercializar. Salvo alguna excepción, como en España por ejemplo, donde se acepta el nombre de leche de almendras, por su tradicional e histórica denominación en nuestro país. Así pues en los supermercados encontraremos referencias comos, bebida de avena, bebida de soja, bebida de arroz, , etc.

Se entenderá por «leche» exclusivamente la secreción mamaria normal obtenida a partir de uno o más ordeños, sin ningún tipo de adición ni extracción. Reglamento (UE) Nº 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo de 17 de diciembre de 2013. L 347/814.

Además, según, la Asociación de Intolerantes a la Lactosa, en España, la palabra «leche» a secas, sólo se puede aplicar a la leche de vaca. Para el resto de leches, hay que identificar de qué especie animal proviene: leche de oveja, leche de cabra, leche materna, etc. 

La intolerancia a la lactosa depende de la raza de la que provengas

Whaaat? 

Cada vez que ahondamos en un tema, nos encontramos con datos, tan curiosos como interesantes y en el que nos ocupa, la leche,  nos ha llamado mucho la atención la información que proporciona la ADILAC, Asociación de intolerantes a la lactosa

Resulta que la intolerancia a la lactosa depende de nuestra raza y de nuestra edad

De la edad ya lo hemos oído en varias ocasiones pero, ¿de la raza? 

La explicación, tiene mucho sentido. Veréis:

Ya habréis leído alguna vez, y sinó solo hay que caer en la cuenta, de que los humanos somos los únicos mamíferos que seguimos tomando lácteos después de la dentición y que además la tomamos de otra especie que no es la nuestra. Pero lo cierto es que el hombre no empezó a tomarla hasta que dejó de ser nómada y empezó a ser sedentario, allá por el 8.000 a. C…, nada…hace cuatro días.

Con esto se quiere explicar, que en origen, nuestro metabolismo no estaba diseñado para tomar leche en la edad adulta, con lo que  un 70% de la población mundial, a medida que crecemos, tendemos a dejar de producir unos enzimas llamados, lactasa y  renina gástrica, que trabajan en nuestro intestino delgado y que son los encargados de procesar la famosa lactosa o también conocida como el azúcar de la leche, y la caseína o principal proteína de la leche. 

Es decir la causa de las intolerancias y de las malas digestiones, no son los nutrientes de la leche solamente, sino que también y muy importante, la pérdida gradual,  que viene dada por la edad, de los enzimas que los procesan durante la digestión. 

Pero… ¿Qué tiene que ver la raza con todo esto?

Resulta que históricamente, los pueblos del norte de Europa,  sin acceso a la pesca expuestos a unas temperaturas extremadamente bajas durante el invierno que tampoco les permitían cultivar,  tenían al ganado y el consumo de sus  lácteos  como única fuente de alimento. 

Este hecho fue el que provocó una mutación genética en su metabolismo para seguir produciendo la lactasa necesaria para digerirlos, convirtiéndose así en personas lactosa persistentes.

En base a esto,  tenemos que dentro de la población mundial: 

  • Los norte europeos, solo sufren en un 10% el descenso de la actividad de la lactasa durante su vida.
  • Los centro europeos- mediterráneos, pueden sufrir entre un 10% y un 50% de pérdida de lactasa en su vida y la empiezan a perder durante la adolescencia.
  • Los asiáticos, árabes, africanos, afroamericanos, indios americanos, pueden llegar a perder hasta un 70% de lactasa y empiezan a perderlo a los 3-4 años, después del destete

Curioso, verdad? 

Pero, ¿Entonces? ¿Tiene sentido seguir tomando leche?  

La leche de vaca es un alimento muy rico a nivel nutricional y tiene muchos defensores además de un componente cultural y de tradición muy potente. 

Su mayor cualidad es ser una gran fuente de calcio, aporta 120 mg por cada 100gr,  y desde niños siempre hemos oído decir que  hay que beber mucha leche para crecer fuertes y sanos. Además sus derivados, sobretodos los quesos, cuajadas y requesones, están muy arraigados a nuestra dieta diaria. 

Hemos encontrado unas declaraciones de Josephine Wills, ex directora general del EUFIC, Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación, seguir tomando leche y derivados tiene todo el sentido del mundo: 

“El hecho que el hombre sea el único animal que beba leche siendo adulto, no es un dato tan importante porque  también es el único que cocina los alimentos y que domestica otras especies.

El hecho de alimentarse,  responda a nuestras necesidades alimenticias y de salud, pero también a las de placer, gusto e identidad, las cuales  tienen mucho peso y convierten el hecho de alimentarse en un motivo para relacionarse y socializar.

Los distintos modelos alimentícios que  hay en el mundo responden  directamente a los recursos de cada territorio, y por lo tanto hay tantos como culturas se conozcan, y en esta diversidad,  la leche tiene su lugar igual que lo tienen otros alimentos.”

Argumentos a favor de las bebidas vegetales

Su consumo se ha disparado y a día de hoy las podemos encontrar en todos los supermercados, pero según los expertos se necesita más tiempo para comprender los efectos nutricionales de su consumo en el largo plazo. 

Sin embargo, uno de los estudios más completos que se han realizado nunca al respeto, en el que se hizo un seguimiento de 77.761 mujeres de entre 34 y 59 años durante doce años,  contra todo pronóstico, reflejó que en los países donde más leche se consumía el índice de casos de osteoporosis era mayor. En la mísma línea se pronunció William Ellis, ex presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada, quien, tras más de  cuatro décadas de experiencia en los que pudo practicar 25.000 análisis de sangre a sus pacientes, afirmó que las personas que toman de tres a cinco vasos de leche diarios presentan niveles más bajos de calcio en sangre. 

El PH sanguíneo, explica esta paradoja.

Cuando hablamos de acidez, lo podemos hacer desde dos ángulos, el estomacal y el sanguíneo. Para ambos la leche es un producto relevante.

Para la acidez estomacal, se recomienda en muchos casos dado que calma el malestar, pero para la  sanguínea es diferente, dado que las proteínas de la leche acidifican la sangre y eso crea otro tipo de reacciones que son las que pueden derivar en osteoporosis. 

Para entender estas reacciones, debemos entender la importancia de tener un buen nivel de nuestro PH Neutro.  

Y…¿qué és exactamente el PH sanguíneo?

Para comenzar, PH, son las siglas de “potencial de hidrógeno” y su medición se utiliza para conocer la alcalinidad o la acidez de una sustancia en una escala del 0 al 14, considerándose un PH neutro cuando su valor es 7, ácido cuando está por debajo y alcalino cuando supera el 7. 

El PH ideal de nuestra sangre es ligeramente alcalino con un valor entre 7.35 y 7.45, dado que la acidez conduce a una desmineralización del organismo, entre otros males. 

Dicho esto, qué tiene que ver aquí la leche? Pues mucho, teniendo en cuenta que la alimentación es lo que más influye en nuestros niveles de PH. 

Si separamos los alimentos en dos grupos, los que aportan acidez y los que aportan alcalinidad. La leche puede estar en ambos por llevar calcio (alcaliniza) y por llevar proteína de procedencia animal (acidifica). 

Como resultado, beber leche acidifica nuestra sangre por sus proteína animal y para combatir ésta acidez nuestro cuerpo necesita equilibrarla con elementos alcalinos, entre ellos el calcio,  que saca de nuestros huesos. 

Si nos paramos ante los resultados de los estudios anteriores, demuestran que el efecto acidulante es más potente que el alcalinizante, así que aunque la leche contenga calcio, la proteína que también contiene y que produce acidez sanguínea, perjudica más que ayuda a nuestra estructura ósea.

Otros argumentos que circulan por la red: 

  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que “un consumo excesivo y demasiado precoz de lácteos de vaca no modificados supone una carga excesiva para el riñón y puede aumentar el riesgo de anemia por el bajo contenido de hierro de la leche y porque causa pérdidas intestinales de sangre”. 
  • Olga Cuevas, bioquímica, directora de la Institución de Formación Profesional Sanitaria Roger de Llúria de Barcelona y especialista en nutrición y salud, afirma que la leche y sus  derivados “tienen un alto contenido en antígenos que agotan el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico”.
  • Un buen número de pediatras aseguran que la acidez que la leche provoca en sangre,  también es causante de mayor mucosidad en las vías respiratorias y en el tubo digestivo, aspecto que en el segundo ejemplo puede dificultar la absorción de nutrientes.
  • Las explotaciones lecheras reinciden en el maltrato animal, tanto en la falta de movilidad de las vacas como en los tratamientos hormonales continuos para aumentar la producción de leche, entre otras prácticas muy desagradables y que ni imaginamos.
I sinó que se lo digan a estas vacas, mirad que felices estan cuando las sueltan!

Como escoger la bebida vegetal adecuada 

Si nos gusta la leche, pero no podemos tomarla porque nos provoca algún tipo de disfunción, seguimos una dieta vegana o simplemente nos gusta explorar nuevos sabores,   la podemos sustituir o alternar por alguna de las bebidas vegetales que encontramos en el mercado. 

Teniendo siempre presente que aunque contienen componentes beneficiosos para la salud, su aporte en proteínas, grasas, calorías y hierro  es inferior al de la leche, los expertos nos aconsejan, además, leer bien las etiquetas y cuadros nutricionales para descartar las que no reúnen unas condiciones mínimas, para que sean saludables.

Te lo explicamos aquí:

Para saber qué bebida vegetal es la más adecuada, debemos saber qué tipos de leche tenemos en el mercado, y de entrada, lo que haremos será agruparlas en tres grandes bloques: cereales, frutos secos y legumbres. 

Las de cereales

Como la bebida de avena, bebida de arroz, bebida de centeno, bebida de espelta… Se caracterizan principalmente por tener una mayor aportación de hidratos de carbono,

Las de frutos secos

Como la bebida de almendras, bebida de avellanas, de nueces, de pipas de calabaza, de coco…contienen más grasas

Las de legumbres. 

En este grupo la única es la bebida de soja, y su aporte principal son la proteínas.

Tenemos otras bebidas vegetales que no entran en los grupos anteriores que están emergiendo con muy buena acogida por sus aportes nutricionales, como la del cáñamo, que contiene diez de los aminoácidos esenciales, o la del alpìste, con propiedades diuréticas y muy rico en grasas saludables.

Sus calidades nutricionales

El nivel de calidad nutricional  de éstas radica en la cantidad de materia prima empleada en su elaboración y en sus aditivos,  existen bebidas con cantidades ridículas de granos y muy cargadas de azúcares y otros componentes. 

No nos dejemos seducir por las palabras que vemos en el envase y vayamos un paso más allá leyendo las etiquetas de ingredientes. 

Deberíamos decantarnos siempre por las que cuentan con el menor número de azúcares y otros componentes, siendo las ideales, las que solo contenga el ingrediente anunciado, sea cereal, fruto seco o legumbre en cuestión más agua. 

Cuando comprobemos el cuadro nutricional no deberíamos comprar las que contengan más de un 5% en azúcares o sustitutivos, como edulcorantes, panelas, agaves, etc…. Las que hay que buscar son las que indica  “sin azúcar añadido” que son la mejor elección. Si llevan un 10% o más de azúcar, prácticamente entran en el grupo de refrescos y no son nada aconsejables.

Fijémonos también que contengan entre un 8% y un 15% de la materia prima. Sinó lo indica específicamente,  podemos tomar de referencia en qué lugar aparece en la lista de ingredientes, siendo los primeros de los que de más cantidad consta el producto.

Nosotros somos partidarios de DIY, es decir, háztela tú mismo en casa y así tienes garantías reales de que sea buena, youtube, está lleno de tutoriales. Pero si no quieres o no tienes tiempo de hacerlas, ten en cuenta todos estos aspectos para elegir la más adecuada.

En definitiva, seamos consciente de lo que comemos

La cuestión de todo esto, una vez más es ser consciente de lo que bebemos y comemos, darnos cuenta de donde viene lo que tenemos en los lineales del supermercado y estar abiertos a la crítica y al análisi. 

También abiertos a que nos caigan mitos alimenticios como el de la leche o todo lo relacionado con la proteína animal y aprender a  encontrar los nutrientes que nos dan estos alimentos, en otros que provengan del mundo vegetal y que pueden sustituir a los que la leche aporta.

En definitiva hacer un cambio de hábitos alimentarios, que  no quiere decir volverse vegetariano, pero no tener el producto animal como bandera de nuestra alimentación diaria. 

Os dejamos aquí dos cuadros para que podáis ver donde recurrir


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LOS 3 GRANDES RETOS DE LA ECONOMÍA CIRCULAR EN LA RESTAURACIÓN

“Para llevar a cabo un proyecto de restauración sostenible, son imprescindibles tres elementos: Conciencia, Voluntad y Pasión”.

Con estas palabras concluyó Federica Marzioni, el II Simposium de Economía Circular y Restauración, celebrado el pasado miércoles 13 de Noviembre, en las instalaciones de Barcelona Activa, en el 22@ de Poble Nou.

El evento, organizado por Barcelona Restaurantes Sostenibles, contó con el apoyo de la Fundación Ellen MacArthur, que a su vez, cuenta con la ciudad de Barcelona como Participant City en su Programa Food Initiative, en su preparatoria para ser la Capital Internacional de la Alimentación Sostenible en el 2021.

El evento reunió unos 200 profesionales del sector y constó de 17 ponencias, de unos 15 minutos cada una que más presentaciones y clausura, sumaron un total de 6 intensas horas de contenido de mucha calidad. 

Será difícil hacer un resumen que le haga justicia a semejante mar de información, pero lo vamos a intentar compartiendo a continuación, algunos datos y reflexiones de lo que más nos impactó.

El simposio giró alrededor tres grandes ambiciones o retos: 

  1. Producir alimentos adecuados al lugar y de una forma regenerativa
  2. Diseñar y promocionar productos alimentarios más saludables.
  3. Aprovechar al máximo la comida. 

1. Producir alimentos adecuados al lugar y de una forma regenerativa

En cuanto al origen de los productos, los 4 proyectos de restauración invitados, fueron  el galardonado Amass Restaurant de Copenhagen, representado por Kim Wejendorp , el restaurante Leka Honest Food Restaurant de Barcelona, representado por Iván Enriquez, el Spill Restaurant de Suecia, representado por Erik Andersson y el Nolla Restaurant de Finlandia, representado por Albert Franch.

Cada uno de ellos compartió su manera de abastecerse y sus prácticas medioambientales, y entre ellos había muchas similitudes: El Amass, el Nolla y el Leka, se abastecen de productores cercanos, km0,  que producen en ecológico, y que les entregan el producto sin envases  o en su defecto en envases reutilizables. De igual manera escogen ganaderos que abogan por el bienestar animal. La circularidad la logran en el momento que el compost que sacan de sus residuos orgánicos, vuelve al agricultor y le sirve de abono para nuevas cosechas. Los restaurantes Amass y Leka, a mayores, gozan incluso de su propio huerto, en el que investigan y experimentan con nuevas especies o en aquellas que no encuentran en el mercado, aportando esto, singularidad y estilo propio a sus platos.

En cuanto al restaurante Spill, loaclizadi en la ciudad sueca de Malmö, nos sorprendió con una forma muy poco común de abastecerse: su materia prima son alimentos desechados por las tiendas de alimentación, por estar a punto de caducar o porque han perdido apariencia!   Aquí os dejamos un vídeo para que lo podáis ver. 

En este punto se planteó un conflicto: Sirve esta iniciativa para reducir el problema el desperdicio de comida? o Se fomenta así el problema? Total, si ya hay gente que la compra y la reúsa…

Pero Erik Andersson , el propietario e impulsor del proyecto, pretende evidenciar la cantidad de comida que se tira  (1.3 millones de toneladas al año, solo en Suecia), y sueña con que  su restaurante desaparezca, por falta de abastecimiento. «Si esto pasa, el cambio habra tenido lugar» anhela.

En cuanto a la forma de producir alimentos, nos llamaron la atención la iniciativa de huertos urbanos, con Huertos in the Sky,  porqué nos abrió los ojos al decirnos que Barcelona tiene 100 hectáreas (150 campos de fútbol) de  azoteas cultivables. También la del  Col.lectiu Eixarcolant,  que trabaja en la recuperación de especies autóctonas que se han perdido, porqué nos contó, que las malas hierbas, no solo nunca mueren, sino que además están buenísimas y son muy nutritivas!!  


¿Sabes que este colectivo está introduciendo las ortigas en los comedores escolares? ¿Como lo hacen? Pues a través de juegos que motivan a los niños a saborear cosas nuevas, la mejor manera de aprender. 

2. Diseñar y promocionar productos alimentarios más saludables.

El bloque de diseño y marketing lo abrió Emma Chow,  líder de la  Food Initiative, en la  Ellen MacArthur Foundation, cuya misión es acelerar la transición de un sistema de producción lineal a uno circular con el objetivo de arovecharlo al máximo el desperdicio.

Ella nos dió el dato que el 80% del consumo de alimentos en 2050, será en las ciudades y por ese motivo es donde enfocan su mayor esfuerzo. También nos hizo ver que para generar impacto en el modelo de consumo, de la población de una ciudad, es muy importante el diseño y la comunicación.

”El diseño  y el marketing son muy importantes para llegar a este objetivo, en cambio se tienen muy olvidados”

Y en cuanto al diseño se referia, no solo al packaging, sinó que tambíen al diseño y creación de nuevos productos alimenticios más saludables.

En respuesta a esto pudimos ver alguna iniciativas de nuevos productos como: 

La de Marc Coloma, con sus carnes vegetales  Heura. Marc nos explicó que  la ganadería contamina más que todos los medios de transporte juntos, y que por ello en el en 2050, el 60% de la carne, será carne vegetal. Que para producir un kg de carne animal se necesita 20kg de cereales y legumbres, y en cambio para producir uno de carne vegetal sólo 0.5 de soja.

La de Santiago Mier, con su agua de mar, Ocean 52,  que puso en alerta al público con el dato de que si la Tierra llega a tener un 1.5C más de temperatura media, será imposible vivir en en los países cercanos al Ecuador. 

O la de Duni Ibéric, representada por Núria Martínez, quien nos explicó los diferentes grados de sostenibilidad que pueden tener los envases y recipientes una vez usados,  siendo el más alto el compostable, por encima del reciclable. 

Del restaurante Leka, no llamó la atención que el diseño de todo su restaurane es en codigo abierto y que la fabricación de su mobiliario se hizo en Fab Lab Barcelona.

3. Aprovechar al máximo la comida. Residuo cero.

Aquí se presentaron proyectos más que interesantes, que tenían en común uno de los grandes retos de la sociedad actual, conseguir el  RESIDUO CERO!

Para conseguirlo la mayor innovación, vino de la mano de Winnow Solutions:  Su nueva herramienta de inteligencia artificial para restaurantes, consigue ahorrar hasta 30 millones de dólares anuales, en comida. El invento consiste en una báscula encima de la que se coloca el cubo de la basura y en una cámara fotográfica inteligente, colocada encima del cubo. Ésta se  encarga de reconocer el alimento desechado y de ponerle un valor, según los datos previamentes entrados en su sistema. Os aconsejo ver el vídeo de presentación. No tiene desperdicio!

Volviendo a los restaurantes Amass Restaurant, Copenhagen y Nolla Restaurant, de Finlandia, agradecimos su nievel de detalle en explicar como habían conseguido trabajar en modo RESIDUO CERO. 

Kim como gran creativo que és, a la vez que un as del fogón, es capaz de hacer cosas tan asombrosas como convertir el pan que sobra de los comensales en azúcar o las espinas de pescado en fideos.

En su  restaurante, desde que abrió en 2013,  han conseguido reducir el desperdicio de comida en un 75% y su consumo anual de agua en 5.200 litros, vertiendo el agua que sobra de las botellas de los comensales en bidones yusandola para regar o lavar.

En el restaurante Nolla, que en finlandés significa cero, trabajan en la misma línea: 

Compostan  cualquier desperdicio organico y cuantifican qué tiran, por qué lo tiran y quién lo tira. La máquina de compostaje se encuentra en el mismo comedor donde comen los clientes, y el compost se lo entregan a sus productores para que lo usen de abono. Transparencia y circularidad total.  

Por otro lado, usan las cajas de plástico vacías que les proporciona la tienda de caramelos que tienen al lado, para almacenar enseres y productos varios.   

Ofrecen  un menú cerrado de 4 o 6 platos, para el que solo compran las cantidades necesarias y sirven la cantidad necesaria que estiman se comerán sus clientes. 

Y como ulimos ejemplos, sus tarjetas son de papel reciclado por ellos mismos,  y todos sus uniformes están hechos con antiguas sábanas de hospital. 

Para terminar, tuvimos también la oportunidad de conocer a Josep Mª Vallés que des de Tarpuna y su proyecto Revolta, nos explicó el funcionamiento de una máquinas de compost.

¿Qué nos llevamos de todo esto?

La mañana estuvo llena de buenas ideas y no solo eso, de proyectos con nombre y apellidos que demuestran que estas ideas no están tan lejos de la realidad del momento. 

Barcelona será la Capital Internacional de la Alimentación Sostenible en el 2021 y el 40% del alimento que se mueve en la ciudad pasa por sus restaurantes. Así que el compromiso de este sector con la sostenibilidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible tiene que ser firme .

Como dijo Marc Talavera, de Eixarcolant, los pueblos pueden existir sin las ciudades, pero las ciudades sin pueblos no. En ellos está la gente que cuida la tierra donde crece el alimento para las ciudades, por lo tanto es un deber cambiar el sistema de producción lineal por uno circular para devolver a la tierra los nutrientes que nos regala.

En nuestro ámbito, el de la comunicación, nos empoderamos al ver que hay una gran necesidad de ello y des de Donde Como Eco, trabajaremos para dar visibilidad a todos esos negocios que están haciendo el esfuerzo de trabajar de forma sostenible.

Como medio divulgador y activador de nuevas conciencias, queremos aportar nuestro granito de arena para conectar los restaurantes y tiendas que trabajan de forma sostenible, con esa parte de la sociedad más sensibilizada con un consumo responsable, participando a, a su vez, que ésta se multiplique.

Nos identificámos plenamente con Erik Andersson cuando expresó que ojalá, sus restaurante despareciera por falta de abastecimento. Ojalá también nuestra guía tienda a desaparecer porque todos los restaurtanes sean sostenibles.

Lo dicho, no hay un planeta B. 

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20 PASOS HACIA UNA ALIMENTACIÓN RESPONSABLE

Nos gusta pensar que cada paso que damos hacia una alimentación más responsable, se traduce en beneficios para nuestra salud y la del planeta.  No tenemos un planeta B, por eso la labor de divulgación y de educación para generar un cambio es muy necesaria. Solemos preocuparnos mucho por el planeta que dejamos a nuestros hijos, pero también hay que pensar en los hijos que dejamos al planeta.  

El cambio empieza por uno mismo, tenemos información de sobra para comenzar. 

Nosotros nos hemos puesto en marcha y queremos compartirte alguna de los patrones de comportamiento que vamos aplicando a nuestro día a día. Es algo que tienes que ir introduciendo en tu vida, el ritmo lo marcas tú, pero no se vale hacerlo una vez, se trata de cambiar la forma de llegar al alimento. 

1. Infórmate sobre el tema

Sumérgete en blogs, libros, vídeos, revistas, películas. Pregunta a gente de tu alrededor, cada vez hay más personas sensibilizadas con el tema. No te cortes,  es un tema que nos afecta a todos. 

2. Créetelo y quiérelo

No es un cuento, es realidad. Comprando alimentos bajo criterios de sostenibilidad puedes ayudar a cambiar cosas. Busca tiempo para identificarlos y ves poco a poco.  Querer es poder. Cuesta un poco al principio, pero no te decimos que sea fácil, te decimos que valdrá la pena. 

3. Lee la etiqueta de los ingredientes

Infórmate de los ingredientes de lo que ingieres antes de comprarlo, igual que miras las especificaciones técnicas de tu nevera:   verás que dejas de comprar muchos productos y los sustituyes por otros.

4. Tú decides tus necesidades. 

No dejes que te hagan sentir que necesitas cosas de las que puedes prescindir. Compra más calidad y menos cantidad. 

5. Habla de ello

Tampoco es que tengas que evangelizar, pero explica y comparte lo que haces.   Puedes contagiar tu motivación a otros y animarlos a empezar. Cuando explicas  tu experiencia, te reafirmas en lo que haces. Habla también de lo que no te gusta del tema. Nada es perfecto

6. Identifica las tiendas ecológicas de tu alrededor

Búscalas y entra en ellas. Habla con los que te atienden. Se suelen prestar a explicaciones. 

7. Por favor productos locales.

Ayer fui al super y todas las naranjas eran de ¡Sudáfrica! No es que tenga nada contra ellos, pero la huella de carbono es grande. Lo que hice fue comprar mandarinas españolas.  La proximidad es muy importante también, no solo la certificación de producto ecológico. A veces es mejor que vengan de cerca y no estén certificados que al revés. 

8. Frutas exóticas. 

Están deliciosas si, pero otra vez, huella de carbono.  No las compres por costumbre aunque te las puedas permitir.

9. Productos de temporada, ¿ sabes cuales son?

Nos han “des-educado” con la globalización no es que seamos más tontos, pero nos han restado conexión con el entorno. Tenemos siempre  de todo. Hay algunas frutas y verduras, como las cerezas o el melocotón que sabemos que son de verano. Pero y ¿el apio? o las ¿manzanas? ¿Y los tomates? Las frutas y las verduras cambian según la estación. Te recomendamos esta web para que aprendas a reconocerlas. soydetemporada.es

10. Aprender a prescindir de productos de no temporada

Una vez nos familiarizamos con el producto de temporada, prueba a dejar de comprar lo que no toca, ¿te apuntas al reto?

11. Disminuye el consumo de carne. 

La necesidad de alimentar al ganado es la causa principal de la agricultura industrializada, dejar de comer carne, sobretodo la ternera,  ya no es solo un asunto de protección de animales, con ello ayudarás a frenar el cambio climático, este tipo de industria es la segunda más contaminante. 

12. Busca nuevas recetas 

Las nuevas combinaciones de alimentos y formas de comerlos te harán salir de la monotonía. ¿Has probado alguna vez las judías verdes crudas en una ensalada? Propónte comprar  excedentes de fruta a buenos precios durante la temporada y aprende a hacer conservas y a congelar para tener despensa durante el invierno 

13. Planifica tus comidas

De esta manera evitarás comprar de más y que se te pudran cosas en la nevera. Si tienes sobras, aprovéchalas como parte de la receta de tu siguiente comida, haz batidos o cremas con las frutas y verduras demasiado maduras, haz mermelada de tomate o una salsa bolognesa con esos tomates que casi hay que tirar.

14. Deja de comprar verdura envasada en plástico.

¿Qué sentido tiene comprar 5 zanahorias Bio, si van envueltas en dos recipientes? Da igual que sean compostables o biodegradables, fabricarlos tiene igual un precio medioambiental. Analiza si es coherente que todo esté envuelto en plástico pero nos cobren la bolsa a la salida.   

15. Deja de comprar embutido, carnes y pescado envasados

En la misma línea de la fruta, compra en las carnicerías y charcuterías del supermercado, o de la zona  – aún mejor- . Con ello, evitas muchos plásticos y las dichosas bandejas de porexpan. Nos hemos encontrado que incluso comprando al peso , te aplican la bandejita. Diles que NO las quieres, que te lo envuelvan en papel, luego te preguntan:  ¿Porqué, si es más cómodo? y tu respondes…Sí, pero por comodidad nos estamos cargando el planeta!! Suelen sonreír. 

16. Prioriza envases retornables o reutilizables.

Cada año, 500.000 toneladas de plástico abandonados acaban en los mares de la UE y  representan entre el 80% y el 85% de los objetos de la basura marina. No se si alguna vez has visto imágenes de la isla de basura flotante en el Pacífico  ¿Ves ahora la necesidad de actuar?

17. Identifica tiendas a granel.

Es para niveles avanzados de concienciación por lo que requiere algo de esfuerzo al principio,  pero no tiene ningún secreto. Son las que hubo toda la vida y que las grandes superficies eliminaron. Vé y  pide lo que necesitas, evitando así otro gran mal: El desperdicio de comida. Lleva tu propia bolsa reusable, sino no sirve de nada.

18. Intégrate en  un grupo de consumo  

Un grupo de consumo es un grupo de personas con gran conciencia ambiental,  que además busca mejorar la calidad de su alimentación. Son personas que se organizan y participan activamente en la labor de recibir  y distribuir entre ellos, esos productos frescos y de temporada que se cultivan en la más inmediata proximidad. Integrarte en un grupo de este tipo requiere un poco de esfuerzo al principio, pero merece la pena una vez vas cogiendo el ritmo. Para encontrar el tuyo puedes consultar en webs como EcoagricultorGrupo a Grupo o,  La Colmena que dice Sí, o simplemente googlear “grupos de consumo en (donde vivas)” y empezar a  tirar del hilo…

19. Opta por restaurantes ecológicos cuando salgas a cenar

Cada vez  hay más negocios que también optan por el producto ecológico, de temporada y   de proximidad. Valoremos su esfuerzo y consumamos en ellos también cuando queremos salir fuera y socializar. 

20. Educa a tus pequeños. 

Explícales también a ellos, de forma que lo entiendan lo que vas aprendiendo,  porque ya no comprás tanto en el supermercado y porque en invierno no comemos lo mismo que en verano, o a la inversa. 

Como ves, es un camino en el que hay que empezar a andar YA, porque puede resultar un poco largo, en función de tu interés y motivación por ello.

Estas son solo acciones que nosotros estamos aplicando, pero hay muchas más, nos encantaría saber las que tú practicas!

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Consumo responsable

CONSUMO CONSCIENTE Y RESPONSABLE. ERES CLIMARIANO?

La producción ecológica no sirve de nada sinó se cambia la forma de consumir. Estamos frente una transformación tan grande que comprar con criterios de sostenibilidad y cambiar el modelo de alimentación, será imprescindible para sobrevivir en este planeta.

Los hábitos alimentarios de los países desarrollados se basan en un modelo que va mucho más allá de las necesidades reales requeridas para vivir:  el consumo excesivo de proteína animal, la comida procesada o el desperdicio de alimentos, son solo algunos de los ejemplos que lo avalan.

Párate a pensarlo, ponemos mucha  más atención al proceso de compra de un lavavajillas,  que al de nuestra ingesta diaria. 

¿Alguna vez has consultado en el súper,  si los ingredientes de esa ensalada envuelta en plásticos ruidosos, son de proximidad? Seguramente pocas veces, o nunca, ¿verdad? 

En cambio,vamos a analizar un poco lo que hacemos al comprar un electrodoméstico: 

Primero buscamos por internet las diferentes posbilidades donde compralo.

Una vez en la tienda, después de leer el típico cartel informativo que suelen ponerles encima, buscamos un vendedor para que nos aconseje, ¡claro! vamos a gastar mucho dinero en eso y queremos estar seguros de comprar calidad a buen precio. A veces ya compramos, otras lo acabamos de pensar.

Además, pasa algo muy curioso, en la mayoría de los casos,   el dependiente no te suele aconsejar que compres  la marca blanca. Su menor precio no compensa su menor calidad.   En cambio, en el supermercado, si, allí compramos sus marcas blancas porque nos guiamos por su precio.

Pero, ¿por qué son más baratas?, ¿Nos preguntamos cuánto recibe un  agricultor por este producto? 

Y, ya que estamos, planteémonos  otra pregunta: ¿cual es el precio de una mala alimentación, de la contaminación o del cambio climático? 

Naciones Unidas ya lleva tiempo diciendo que estamos llegando a un punto de no retorno,  y que NO estamos logrando los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

¿No crees que el precio que paga el planeta y que pagarán las generaciones futuras es todavía más alto?

Diferencias entre consumo consciente y  responsable. 

Tenemos que concienciarnos que puede llegar el dia en que se nos exigirá que cambiemos nuestros hábitos alimentarios.  De hecho en Alemania, se está debatiendo si elevar a un 21% el Iva de la carne de ternera, que actualmente se consume al 7%.

Es posible que de entrada,  esta no sea la mejor manera, hay que educar primero, pero no deja de ser un indicio de que hay preocupación por la enorme cantidad  de recursos que implica la ganaderia. Disminuir la ingesta de carne de vacuno, por ejemplo, con una huella hídrica mucho más alta que la del cerdo o la del pollo,   ya no solo se trata de condenar el maltrato animal, sinó que también,  de proteger al medio ambiente.

Un consumo consciente, básicamente significa saber qué estás comprando  y representa el punto de partida para consumir de forma responsable. Para ello se tienen en cuenta factores como la proximidad, su sistema de producción, los recursos que se consumen para ello, el tipo de embalaje o envase con que se presenta,  su distribución, o si se vende a través de redes de comercio justo. 

Obtener toda esta información nos otorga mucho poder como consumidores e incrementa exponencialmente nuestra  capacidad de discriminación a la hora de elegir el producto a comprar. 

A partir de aquí entra en juego nuestra responsabilidad como consumidores.

Un consumo responsable, significa hacer uso de este poder para disminuir la contaminación, ralentizar el cambio climático o ayudar a las empresas con programas de RSC, o que sepamos que aplican buenas prácticas en ese sentido.

Suena a utopía ¿verdad? Pues aquí está el error: Debería sonar a desafío.

Aquí os dejamos un pequeño cuadro de actuación, para empezar a practicar.

Tomar conciencia de         Acción responsable
Dónde  se produce → Comprar el más próximo para disminuir la huella ecológica.
Cómo se produce   → Comprar el que garantice buenas prácticas ambientales.
Cuánto comprar   → Si perece poco, sino, en envases lo mas grandes posibles.
Donde lo compro     → Cerca de casa si puedo ir andando mejor.
A quien lo compro →   Intentar favorecer economías familiares.
Su presentación     → Comprar el que menos residuo genere y envases reusables.
La temporada → Aprende a identificar qué productos se dan y cuales no

Que significa ser climariano?

Si hacemos una rápida incursión  en los orígenes de este nuevo término, vemos que el New York Times lo registró por primera vez en 2015, en su diccionario de nuevos términos para comida. En él aparece en inglés y lo escriben así: climatarian.  

Escrito de la misma manera, ya aparece también en el Cambridge Dictionary,  con una definición un tanto diferente que la del NY Times, pero con un mismo enfoque. 

Para la comunidad hispanoparlante,  Fundeu ha regulado el término en español como climariano, definiéndolo como: «Aquel que elige lo que come en función de si esto es respetuoso con el medioambiente”.  

Entonces, un  climariano, comerá menos carne para reducir la huella hidrica y no comprará esa ensalada presentada en bolsas de plástico de un solo uso. 

Así que resumiendo, es otra manera para definir, aquellos que toman conciencia, y luego, consumen de forma responsable.  

Es tener  tener presente que los recursos naturales tienen un límite y que el acto de comprar es un acto reivindicativo.

Es tener presente que no hay un planeta B.  

La Ley de las 7 R. 
Reflexionar, para tomar conciencia y elegir prácticas más sostenibles en el día a día.
Rechazar productos inecessarios y/o que sean claramente insostenibles.
Reducir los volúmenes de compra para reducir residuos.
Reutilizar todo aquello que podamos hasta que ya no sirva.
Reciclar nuestros desechos y depositarlos correctamente en el contenedor.
Redistribuir los recursos para que haya una repartición más equitativa.
Reclamar y exigir más educación y más compromiso de las instituciones públicas.

¿Si compro productos Bio en el súper soy un consumidor responsable?

Sin duda es una buena notícia que los datos de consumo de productos ecológicos vayan en aumento.

De ello deducimos dos cosas: que estamos tomando conciencia al respecto y que nos resulta más fácil llegar a este tipo de producto.

Ya nos hemos dado cuenta que las grandes marcas y cadenas de distribución han puesto sus ojos  en la alimentación ecológica. Ellos lo ven como un segmento de mercado y aprovechan la ocasión para hacerse un lavado de imagen verde, o greenwashing, ante los consumidores. 

Ahora, ya no hay súper que no tenga su sección Bio, con productos certificados, aunque sea a precios que como mínimo doblan los de la comida convencional. 

Esta nueva realidad,  a priori, resulta atractiva porque lo podemos ver como una oportunidad para que se difundan más rapidamente los valores y beneficios de la producción ecológica.

Sin embargo,  el modelo de supermercado en sí mismo, desde las bases ecologistas, no se considera  un modelo sostenible ni ecológico. 

Según Charo Morán, responsable de consumo de Ecologistas en Acción, aunque se vendan productos certificados con el sello ecológico, el modelo de consumo que fomentan,  se olvida de la proximidad, del producto de temporada, del consumo responsable y del comercio justo, además  de desechar comida en buen estado y potenciar el uso del coche hacia las grandes superficies, fomentando un consumo acrítico, compulsivo, con explotación, etc”  

También hay que tener en cuenta otro de los aspectos amenazadores de esta situación: Los pequeños comerciantes de tiendas ecológicas que llevan años viviendo de ellas y trabajando para la difusión de estos valores,  se verán abocados a la desaparición, tal como pasó hace 25 años con las pequeñas tiendas de conveniencia y los ultramarinos

Entonces, ¿Cómo llegar a los productos ecológicos de una manera ecológica? 

Para los sectores más comprometidos, el reto actual reside en crear un modelo de consumo que incluya todos los valores de sostenibilidad, pero que sea cómodo y práctico  para las familias.

Para ello hay que  hacer frente a las limitaciones de tiempo y a nuestros “malos” hábitos de consumo.                                                                                                        

En el supermercado lo tenemos todo a mano, tenemos parking fácil y encontramos buenos precios. 

Han sido listos, han encontrado la fórmula perfecta y es por eso  que tienen una cuota de mercado de cerca del 70%, en las ventas de alimentación diaria. 

Así que empezar por el supermercado es una manera fácil y rápida de ir probando los beneficios del consumo ecológico,  pero de las más caras, además de las ya comentadas contraindicaciones. 

Solo aquel que entiende la sostenibilidad, como la única manera de no cargarnos el planeta, hace el esfuerzo para adaptar todo su modus vivendi a ello. Así que un cambio de paradigma de consumo conlleva un esfuerzo,  no vamos a decir que no. Pero no te decimos que va a ser fácil, te decimos que merecerá la pena!

A continuación te damos una relación de puntos de venta y maneras de acceder  a los alimentos ecológicos. 

Están  ordenados de mayor a menor, según su  precio y su comodidad para encontrarlos.

Supermercados  generalistas.                    Mercados cooperativos Herbolarios y tiendas especializadas.       Mercados de abastos del barri Supermercados orgánicos.                          Grupos de consumo Tiendas a granel                                           Productores cercanos Tiendas on-line                                            Cultivo propio

Restaurantes:  A éstos los ponemos a parte ya que no entran en la lista para hacer la compra diaria de comida para una casa, pero no nos los podemos dejar porque cada vez hay más negocios que se decantan por esta opción, sobretodo en las grandes ciudades.

Según Toni Lodeiro,  experto y divulgador en temas de consumo y sostenibilidad,  “Un modelo de consumo que solo lo practica una minoría no llega a ser un motor de cambio.  El acierto está en la profesionalización y la diversidad de modelos, según la madurez y las necesidades que  presente cada territorio” 

Os recomendamos la lectura de sus artículos,   El tamaño sí que  importa, donde nos lanza la idea que  los supermercados cooperativos podrían ser la alternativa a los supermercados convencionales, y Modelo Ideal de Consumo Alimentario,  donde analiza las diferentes formas de comercio alimentario cooperativista.

Otros términos: Consumo solidario  y comercio justo

Esta idea de consumo no recae tanto en el producto, sino en las personas:  En la calidad de las condiciones laborales de las personas que participan de su producción y en que se pague un precio justo por aquello que se obtiene.  

Esta práctica favorece el acercamiento entre productor y el consumidor final y tiene como objetivo eliminar las mediaciones que elevan los precios para unos y reducen los beneficios para otros.  Se trata de pagar y ganar lo justo. A su vez, contribuye a que surjan nuevas alternativas de vida y a un desarrollo más sostenible basado en la soberanía alimentaria.

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