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LAS TIENDAS A GRANEL O DE DESPERDICIO CERO AUMENTAN CADA DÍA EN TODO EL MUNDO

Des de Los Ángeles a Tokio, pasando por las principales ciudades Europeas, por Hong Kong e incluso bajando hasta Sudáfrica, las tiendas a granel están proliferando cada vez más para combatir el abuso del plástico en los supermercados y tiendas convencionales. 

En un esfuerzo por reducir la cuota de plástico en el medio ambiente, las tiendas a granel y los negocios que buscan el desperdicio cero, con paso lento pero firme, avanzan en nuestra sociedad. 

En ellas venden alimentos sin empaquetar o con envases retornables y tu tienes que llevar tus propios recipientes para poder comprar. Es como una vuelta al pasado con visión de futuro para la gente que lo tiene claro: o cambiamos o nos vamos a la mierda.

A pesar de todas las alarmas sobre la emergencia climática,  desgraciadamente, en cualquier supermercado del mundo el plástico sigue siendo el Rey.  

No es difícil ver imagenes como estas:

Desde  que en 2018  China, que una vez acogió cerca de la mitad de los bienes reciclables del mundo, dejó de aceptar  envíos de residuos, el problema se ha ido agravando. Los residuos de envases, en gran parte de productos alimenticios, constituyen casi una cuarta parte de los residuos de los vertederos. Toneladas de plástico terminan en nuestros océanos cada año, asfixiando la vida marina y creando vastas islas de basura en lugares otrora vírgenes y cristalinos.

Tanta es la emergencia que las fibras plásticas incluso están contaminando nuestra agua del grifo, pero claro como que eso no nos mata tan eficazmente como el Coronavirus,  cuesta horrores que la sociedad se responsabilice y actúe en consecuencia.

¿Cómo funciona una tienda a granel? 

También es cierto que hay un sector creciente de consumidores que somos cada vez más conscientes de la carga que supone el plástico para el medio ambiente y esa es la razón de ser de las tiendas a granel:  satisfacer este creciente deseo de hacer algo para que realmente se note un cambio.

Estas tiendas parecen más una tienda mayorista de antaño que una tienda de comestibles tradicional. Los productos  se almacenan en depósitos o dispensadores de autoservicio transparentes, en cajas y en sacos,  para ser vertidos en contenedores que se traen de casa. 

No hay ni una pizca de envoltura de plástico de un solo uso a la vista, todo es cristal, acero inoxidable,  o sacos de arpillera, la gran diferencia entre estas y las de antaño es que, al ser muy urbanas, normalmente la decoración, aunque sencilla, es de muy buen gusto y la compra se hace muy agradable. También por el trato que te ofrecen los que trabajan en ella, que normalmente son los propietarios o personal comprometido que conocen bien el producto y te pueden aconsejar. 

Puedes comprar todo tipo de alimentos básicos a peso, desde frutos secos a harina, pasando por legumbres y cereales en grano, café, aceite de oliva…

La gracia de estas tiendas es que te puedes llevar solo  la cantidad que vas a necesitar, evitando así el desperdicio de comida, otro de los grandes problemas de nuestra sociedad. 

Por otro lado, por su compromiso en que puedas llegar al residuo cero, no soloe en los alimentos sinó también en otros aspectos de tu cotidianidad, también suelen contar con un rincón donde encuentras diferentes utensilios para el menaje doméstico:  recipientes reutilizables, pajillas metálicas, bolsas de compra recicladas de viejos sacos de harina, envoltorios de comida reutilizables recubiertos de cera de abeja, copas menstruales, cepillos de dientes de bambú, pastas de dientes y detergentes biodegradables y un sinfín de productos que están dando la vuelta al mercado convencional hacía un consumo diario más sostenible. 

¿Cómo empezar a comprar sin envases?

Como cualquier cambio de rutina y de hábito, esto también requerirá un esfuerzo y planificación por tu parte. Esta manera de comprar es idílica si tienes tiempo de ir al mercado todos los días a por carne y verduras frescas, pero es cierto que no es tan práctica para las familias que dependen de una despensa. Pero conozco familias que lo logran, así que imposible no es, solo necesitas convicción.

Uno de los mayores esfuerzos de planificación son los envases que vas a utilizar y cómo lo harás. Llevar frascos de vidrio o un contenedor de pasta en el bolso, por si se te ocurre ir a comprar de forma espontánea, en esa media hora que te ha quedado libre, no es muy factible. Estos recipientes son mucho más pesados y voluminoso que una bolsa de plástico. 

Así que lo mejor es que planifique por semanas, te hagas un menú semanal de lo que vas a necesitar y vayas a hacer la compra una vez por semana o incluso, como estamos hablando de alimentos que no son frescos, hasta la puedes hacer cada dos o tres semanas. 

Es importante que te planifiques el menú de esos días para que no compres de más o de menos. 

Por otro lado, un consejo que te damos, es que lleves siempre una o dos bolsas de tela o de malla reutilizables en el bolso que no ocupan tanto espacio y te pueden sacar de apuros si tienes algún descuido, en tu reto de llegar al residuo cero.

¿Y las garantías sanitarias?

La conservación de la comida es uno de los problemas que tenemos en estas tiendas, dado que sin envases al vacío los alimentos no se guardan igual. El hecho de que no haya embalaje significa que hay que mover el inventario rápidamente antes de que se eche a perder, por eso estas tiendas corren con inspecciones muy estrictas de sanidad.

Además de la reglamentación técnico-sanitaria del comercio minorista que rige cualquier comercio,  los establecimientos de venta a granel  tienen su propio apartado.

Esta normativa obliga, por ejemplo, a :  

  1. Que el producto se encuentre en estanterías o vitrinas levantadas del suelo. 
  2. Conservar hasta el final de la venta los sacos de todos y cada uno de los alimentos expuestos, en los que debe figurar el número de lote y el año de partida del envasado
  3. Los sacos no deben ir tapados y solo ser manipulados por el responsable de la tienda, nunca por el consumidor.
  4. Cada producto debe disponer de su utensilio para servirse y no puede ser usado para otros productos, (uno para el arroz, otro para la pasta, otro para las semillas…)..
  5. El establecimiento debe facilitar al consumidor la información sobre los alérgenos potenciales, preferentemente escrita en una ficha técnica, aunque normalmente todavía se hace de forma verbal.

Es por todas estas normas que si nos fijamos en  los productos de una tienda a granel normalmente son productos secos de bajo riesgo sanitario  que no necesitan refrigeración y son estables a temperatura ambiente, suelen ser pasta, frutos secos, azúcar, sal, café o cereales,todos ellos productos con una vida útil muy larga

La reducción de residuos llega a algunos supermercados

No es que los supermercados hayan hecho un giro a la venta a granel, pero si es cierto que de un tiempo hacia aquí, los supermercados te permiten hacer la compra con tus propios recipientes, bolsas o mallas transparentes.  

Se trata que puedas almacenar más de un producto en la misma bolsa, pesándolo previamente por separado. Una vez han pesado todo, te sellan la bolsa con el ticket adhesivo donde va la suma de todo lo que compras para que los muestres en caja.

La iniciativa tiene el objetivo de reducir el consumo de envases y fomentar el uso de envases reutilizables

Pero  en Amsterdam, por ejemplo, la cadena de supermercados Ekoplaza, ha ido un poco más allá y está siendo pionera en la lucha contra el plástico, también en el sector de productos envasados. 

Reducir los residuos por parte del proveedor es su desafío, y ha empezado su lucha acondicionando todos los productos que se venden en envases libres de plastico y biodegradables,  en un mismo pasillo, llamado pasillo libre de plástico. 

En España todavía no han llegado iniciativas así, pero estamos seguros que es cuestión de tiempo que empecemos a ver pasillos sin plástico y a granel en los supermercados, de la misma manera que vemos un pasillo orgánico en monstruos de la alimentación como Carrefour. 

La compra en línea puede ser una solución. 

También existe la posibilidad de comprar en línea, aunque eso implica desplazamientos en vehículo con su correspondiente huella de carbono. 

Lo bonito de las tiendas a granel es recuperar ese comercio de cercanía y de pequeña escala.  Pero bueno, entendemos que en algunos casos se puede incentivar la entrega a domicilio ya que elimina algunas de las molestias de las tiendas a granel.

Además el hecho de comprar en línea puede dar lugar también a iniciativas como el bicipedido: Un transporte en bicicleta del pedido es una manera sostenible de dar salida a esta necesidad y poder proveer al cliente de una manera más cómoda.

Esto también supone introducir un sistema de intercambio de envases y con su consiguiente limpieza y desinfección que debería ir al cargo de la tienda para ofrecer la máxima garantía de higiene.  

De hecho ya  han salido plataformas globales, apoyadas por grandes marcas, que practican este tipo comercio, de residuo cero online.  

Por ejemplo la plataforma Loop,  que ya opera en Nueva York y París se ha asociado con grandes empresas como Procter & Gamble, Nestlé o Coca-Cola, entre otras para, para ofrecer productos de sus marcas en envases reutilizables. 

Los productos  llegan a tu casa en una caja reutilizable y cuando terminas con ellos, Loop los recoge,  los lava y los rellena para su reutilización. 

Nuevas leyes que cambiaran las cosas

A parte de la nuestra concienciación el problema del plástico en los alimentos, también requiere soluciones legislativas y medidas serias por parte de los gobiernos. 

En esa línea, el Parlamento Europeo ha aprobado la prohibición de los plásticos de un solo uso en la UE, para el 2021. 

Esto significa que por fin, los cubiertos de plástico, pajitas, palitos removedores y similares van a desaparecer. También los envases de poliestireno expandido normalmente utilizado para la comida para llevar y los productos de plástico oxodegradable. Además la normativa fija que en el 2025, el 25% de la composición de las botellas de bebidas PET sea de plástico reciclado.

Esto va a ser un gran paso para la humanidad. Estamos deseosos de que llegue el 2021. 

Pero bueno, la estupidez humana a veces llega a extremos inesperados, como en algunos estados americanos, como el de Arizona, donde se promulgan leyes de “prohibición de la prohibición»; es decir, que prohíben a las ciudades aprobar leyes  anti plásticos. Es deprimente!! 

Hasta la fecha ya han habido algunos cambios, como por ejemplo cada vez se ve más gente ir a comprar con su propia bolsa, pero bueno, a la gente sinó nos tocan el bolsillo o nos amenazan con tocarnoslo,  nos cuesta despertar. Por otro lado, no se si tiene mucho sentido que tengas que pagar por la bolsa de plástico si la mitad de los productos que te llevas vienen con envase de plástico.

Hay muchas incongruencias todavía pero bueno, el cambio debe ser tan radical que es mejor valorar lo que se hace y empujar para que se haga más que criticar lo que no se hacer y seguir haciendo nada. 

El cambio empieza por uno mismo. No nos cansaremos de decirlo

Tenemos mucho por hacer y hay que luchar contra muchos cánones y hábitos grabados a fuego en nuestra sociedad. El estado del bienestar nos ha hecho holgazanes y cómodos, pero tenemos que darnos cuentas de que por comodidad nos estamos cargando el planeta. 

Hace muchos años que hay agrupaciones ecologistas que dicen, que hablan,  que se quejan, que exigen, pero que son muy fuertemente criticadas incluso ridiculizadas.  Pero siguen allí y ha llegado la hora de escucharles al igual que nuestros jóvenes, capaces de poner en marcha acciones como el Fridays for Future, que pese, otra vez, a las duras críticas para desmerecer a su líder Greta Thunberg, resulta alentador y digno de admiración. 

Cuando somos muchos haciendo pequeñas cosas, ésto se convierte en una gran cosa.

Así que, solo necesitas empezar.

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DUDAS QUE NOS ASALTAN CUANDO COMPRAMOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS

Como consumidores responsables ya sabemos las bondades de comer en ecológico pero, a veces, nos asaltan dudas.

En este post hablamos de las controversias que nos encontramos a la hora de hacer nuestra compra ecológica y de cómo tomar la mejor decisión. 

DUDA 1

¿Qué elegir? Producto ecológico o de proximidad

Ésta es una de las grandes dudas que a menudo nos asalta. Está claro que lo mejor es producto ecológico y de proximidad, pero muchas veces nos vemos en la disyuntiva de que el producto ecológico vine de muy lejos, y no sabemos que es peor, si comprarlo sabiendo la huella de carbono que deja, o comprar el producto de proximidad, a pesar de que lleve químicos.  

Valoremos algunos aspectos para resolver dudas:

a – La importáncia de la economía local y la soberanía alimentaria

En primer lugar, diremos que los productos de proximidad, también conocidos por Km0, son aquellos que provienen de una distáncia no mayor a los 100 km a la redonda de donde te los están vendiendo. 

Esto significa que el dinero que inviertas en ellos, repercute directamente al productor, en lugar de a distribuidores y comercializadores que sacan mayor tajada del proceso.

Uno de los grandes problemas que tiene la agricultura es que los que ganan dinero no son los que se matan en cultivar verduras y frutas, con todo el tiempo y esfuerzo que ello supone, sinó los que las distribuyen y venden.

Por otro lado si estamos hablando que en el futuro, para ser sostenibles deberíamos volver a la soberania alimentaria, comprar proximidad, puede hacer reactivar la agricultura local de pequeña escala, la cual reactiva, a su vez, variedades autóctonas y pone tierras abandonadas a trabajar.

Si se percibe como una alternativa de vida, habrá más agricultores que hagan el cambio de una producción convencional a una ecológica, o incluso, que arranquen nuevos proyectos, como muchas veces pasa, de gente que se cansa de vivir en la ciudad. 

b – Tiempos de maduración y actividad vital de los alimentos 


Uno de los mayores placeres de la vida es comerse la fruta y la verdura recién salida cosechada. ¿O No? 

Y no es sólo un placer, sino mucho mejor para tu salud.

Que la fruta esté en su punto óptimo de maduración y que la comas poco después de haberla recolectado te garantiza un mayor sabor y un mayor valor nutricional. 

Significa que azúcares y nutrientes llegan al momento óptimo para ser comidos y que el alimento todavía tiene vida dentro.

En cambio si vienen de lejos, no sabes el tiempo que habrá pasado en una cámara, con la consiguiente pérdida de nutrientes. 

Te has preguntado alguna vez porqué se pueden comer manzanas en Febrero si se recolectan en otoño? 

La respuesta todos la sabemos, porqué maduran en cámaras, pero ¿que pasas en esas cámaras?

La ultima generación de éstas camaras se llama Cámaras de Atmósfera Controlada Dinámica y en ellas, la fruta puede aguantar hasta 6 meses en el mismo estado de maduracíón que cuando se recolecta del arbol.

¿Como?  Pues a bajas temperaturas, mucha humedad, poco oxígeno y mucho Co2. Con esta fórmula, la fruta mantiene su aspecto de recién cogida del árbol pero su proceso de maduración queda suspendido en el tiempo. Luego, una vez en casa, son aquellas típicas manzanas que se ven mafnificas por dentro, pero al morderlas están pasadas.

Un tip que te damos, para que lo investigues en tu zona, es que muchas veces, los pequeños agricultores locales suelen utilizar métodos orgánicos, pero no llegan a certificarse como ecológicos por el gasto que ello les  supone. Te aconsejamos que visites algún mercado semanal de granjeros y hables con ellos para saber qué métodos utilizan. 

c – No se puede comer de todo, todo el año y en todas partes.

Nos hemos acostumbrado a tener pepinos todo el año, naranjas todo el año y si me apuras hasta cerezas en invierno, en algún supermercado “Gourmet” 

No puede ser. Hay que desacostumbrarse a esto. Consumir productos fuera de temporada, implica transporte y altas emisiones de Co2. 

La distancia promedio que recorre un producto desde que se recolecta hasta tu plato, hoy en día es de 5.000 km, sobretodo en los envasados, como los espárragos que vienen de China y están a un tercio del precio del que se cultiva aquí, o las legumbres que vienen de Sudamérica. Pero también en fruta fresca, como las naranjas que vienen de Sudáfrica cuando todavía aquí no ha empezado la temporada.  Por no decir las exóticas, como mangos, o aguacates. 

La globalización ha disparado la ida y venida de productos y las estaciones se han desdibujado. Ya es posible encontrar de todo en cualquier parte en cualquier época, pero esto supone contaminación, cambio climático, calentamiento global, sequías, desastres naturales y muy pronto, migraciones masivas.

A ver cómo lo vamos a hacer cuando la población de los trópicos no pueda respirar del calor extremo. 

DUDA 2

¿Pero, seguro que no lleva pesticidas? 

Uno de los principales beneficios de comer productos orgánicos o ecológicos es la reducción de los niveles de pesticidas. Sin embargo, a pesar de todo, las producciones orgánicas muchas veces también se ven obligadas a usarlos para combatir plagas, aunque son de natrualezas diferentes y no se usan de la misma manera.

¿Que diferencia hay entre unos y otros? 

La diferencia principal es que en la producción orgánica usan solo plaguicidas de origen natural, es decir no usan fitosanitarios químicos, pero eso no significa que haya algunos que no sigan siendo de alto riesgo para el ecosistema.

No es oro todo lo que reluce.  

Entre los plaguicidas permitidos, más conocidos, esta el cobre, que se usa como fungicida la mayoría de las veces y es especialmente usado en los viñedos.  Pero existen varias alarmas a su alrededor a pesar de su permisibilidad.

Dado que es un metal pesado, la toxicidad que puede derivar de su uso puede llegar a ser muy alta si no se trata con mucho cuidado.

Hay zonas en las que por tener un historial de uso, la dosis de 6 kg por hectárea al año, permitida hoy, puede ya llegar a ser demasiado alta y los daños en cuanto a organismos terrestres, aves y deterioro del suelo se refiere, pueden ser irreversibles. 

Ahora bien, su uso es más limitado y solo se justifica cuando el desastre es inminente, nunca como preventivos o por curarse en salud. Antes de llegar a la utilización del cobre, por ejemplo,  se utilizan prácticas de labranza basadas en la rotación de cultivos, elección de variedades autóctonas, más resistentes a las plagas locales y a la protección de enemigos naturales, es decir la introducción de insectos que combaten las plagas de forma natural.

DUDA 3

¿Es justo pagar más por un alimento ecológico ? 

Esta duda puede empezar a resolverse sola si en lugar de preguntarnos porqué son tan caros los alimentos ecológicos, nos preguntamos, porqué los alimentos convencionales son tan baratos.

Aquí van algunas de las razones que encarecen el producto ecológico:

De entrada y volviendo al tema de los pesticidas y fertilizantes, diremos que en la agricultura ecológica su menor uso provoca una menor producción, calculada entre un 25% y un 30% menos, a la vez que un mayor uso de mano de obra, dado su mayor necesidad de cuidado.

Por otro lado, la obtención de la certificación ecológica que emiten los diferentes consejos reguladores de cada región es cara y eso también se repercute en el precio final. 

En cuanto a las ganaderías, por ejemplo  los alimentos orgánicos para animales pueden costar el doble y si a eso le añadimos que las granjas orgánicas tienden a ser más pequeñas que las convencionales, significa que los costos fijos y los gastos generales deben distribuirse entre volúmenes de producto más pequeños y con muchas menos subvenciones del gobierno. 

DUDA 4

¿Puedo comprar ecológico sin arruinarme?

Claro que se puede! Hay mucha gente que lo practicamos pero para ello, a su vez, debes cambiar tus hábitos de compra y tomarte tu alimentación con más respeto, más interés y más amor.

Te llevará más tiempo al principio encontrar todo lo que quieres en ecológico y a buen precio pero una vez encuentres tus canales, te conectarás mucho más con el entorno en el que vives porqué sabrás de donde viene tu alimento y porqué es ese y no otro en cada temporada.

Aquí te dejamos algunos consejos:

No compres todo lo que ponga Bio, orgánico no siempre es igual a saludable 

Hacer que la comida común suene saludable es una estrategia de marketing en la industria alimentaria. Ten cuidado con esto, vale la pena leer las etiquetas de los alimentos cuidadosamente, porque pueden llevar un alimento ecológico y cuatro que no.

Compra en los mercados de agricultores. 

En muchas ciudades, así como en pequeños pueblos, se celebra un mercado semanal de agricultores, en el que los agricultores locales venden sus productos en un mercado callejero al aire libre, a menudo con mejores precios que en las tiendas de comestibles. 

Únete a una cooperativa de alimentos o grupo de consumo

Estas cooperativas son grupos de personas o famílias que se unen para comprar productos a granel, directamente de una granja o productor local. Normalmente indentifican a uno de cada sector, fruta y verdurar, lácteos, carnes, pan, etc… y les compran semanalmente de forma ditecta. Es la combinación perfecta de ecológico y proximidad. De esta manera te aseguras de conocer al productor y evitar intermediarios, con la consiguiente ventaja en precios e índice de confianza. . 

Compra producto de temporada 

Las frutas y verduras son más baratas y frescas cuando están en temporada. Averigua cuándo se entregan los productos en tu mercado para que compres los alimentos más frescos posibles. 

No compres con prisa

Compara  los precios de los productos orgánicos en el supermercado, en el  pequeño comercio, en el mercado de los agricultores y en tu cooperativa y te darás cuenta de que los precios varían bastante. Elige lo mejor en cada momento.

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LOS INESCTOS: OTRO MOTIVO PARA PASARTE A LOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS.

En la última década los insectos  han disminuido en un 41%. Al ritmo actual de declive, podrían desaparecer en tan solo 100 años.

No es broma.

Representamos solo el 0,01% de todas las especies vivientes del planeta, pero en cambio somos la responsable de la desaparición del  83% de los mamíferos salvajes, y el declive de los insectos avanza a una velocidad del 2.5% anual.

La comunidad científica ha bautizado los tiempos en los que vivimos como la “Sexta extinción masiva de la Tierra”,  pero es la primera provocada por la acción de una especie que la habita: el hombre.  

Es decir, sin la acción del hombre está desaparición de la biodiversidad no se estaría dando a la velocidad que se da, o simplemente, no se estaría dando todavía. 

Un estudio revelador

El estudio del que te hablamos, publicado en el Biological Conservation, el periódico más prestigioso en biología de la conservación, se considera el más profundo y exhaustivo publicado hasta el momento, a nivel global. Ha sido dirigido por el científico español  Francisco Sánchez-Bayo, investigador en la Universidad de Sydney, junto con Kris Wyckhuys, científico de la Academia China de Ciencias Agrícolas.

Para su desarrollo, se tomaron como base los 73 mejores estudios del mundo, sobre la disminución de los insectos en el planeta y a través de éstos, el nuevo estudio, revela los siguientes hechos:

Los insectos:

  • Se extinguen ocho veces más rápido que los mamíferos, aves y reptiles. 
  • Han disminuido en más de un 40% y un tercio están en peligro de extinción.
  • Desaparecen a un ritmo del 2,5% anual y eso significa que en 10 años tendremos un cuarto menos, en 50 sólo la mitad y en 100 años habrán desaparecido.
  • Son “esenciales»para el buen funcionamiento de todos los ecosistemas como polinizadores y recicladores de nutrientes. 
  • Son alimento de aves, reptiles, anfibios, mamíferos y peces los cuales morirán si se les quita esta fuente de alimento. 

Su velocidad de extición es:

  • Hay bosques húmedos del trópico, como el de Luquillo en Puerto Rico,  donde se han extinguido un 98% de las especies de insectos de tierra por el aumento constante de las temperaturas.
  • En Alemania el 75% de las pérdidas de poblaciones de insectos en Alemania se registran en reservas naturales. Aspecto que evidencia que los pesticidas y fertilizantes no sólo afectan las tierras agrícolas. 
  • También en Alemania se ha producido una pérdida del 76% de la biomasa de insectos voladores.
  • En Reino Unido se perdió el 58% de las especies de mariposas en suelo agrícola en la primera década del siglo.
  • En toda Europa se estima que el 28% de la especies de ortópteros (saltamontes y grillos) están amenazadas o en peligro de extinción.

¿Qué causa tanta mortalidad?

  • La pérdida de hábitats por la conversión a la agricultura intensiva y la urbanización.
  • La contaminación, principalmente causada por los plaguicidas y fertilizantes sintéticos.
  • Los factores biológicos, incluidos los patógenos y las especies introducidas.
  • El cambio climático, como consecuencia de todo lo demás, aparte de la sobrepoblación humana y el hiperconsumo.

En sus conclusiones, los científicos han sido muy contundentes:

“A menos que cambiemos nuestra forma de producir alimentos, los insectos en su conjunto irán por el camino de la extinción en unas pocas décadas,  y las repercusiones que esto tendrá para los ecosistemas del planeta son catastróficas como mínimo, los humanos no podemos vivir sin insectos«

¿Qué puedem hacer los gobiernos?

Legislar, legislar, legislar. Pero desgraciadamente, en política, una cosa es lo que se dice y la otra lo que se hace. 

Aquí os dejamos un link de una noticia que publicó El Diario, donde cuenta que el gobierno de España prepara un plan contra la desaparición de abejas pero no prevé prohibir los plaguicidas más dañinos, los cuales matan o afectan el sistemo nervioso de las abejas, haciendoles perder memoria, hasta el punto que no pueden regresar a su colmena.

¿Qué podemos hacer nosotros?

De forma indirecta,

  • La compra de alimentos orgánicos es una de las medidas que la gente puede tomar para frenar el declive mundial de los insectos. Hay muchos estudios que muestran que la agricultura orgánica es mejor para los insectos que la agricultura intensiva, además de ser bastante lógico.
  • Intentar llevar en todo lo que podamos un estilo de vida más sostenible en materia de residuos, gasto de energía, de agua, etc. para no alimentar con nuestras acciones diarias al gigante del cambio climático.

De forma directa:

  • El cuido de nuestros jardines y huertos familiares debe ser más amigable con los insectos. Cosas como, cortar el césped con menos asiduidad, conservando flores y plantas autóctonas donde se alimentan y anidan los insectos, es algo que pocas veces se dice pero que puede resultar muy efectivo.
  • Dejar de usar fertilizantes, estos son un gran problema porque la densa vegetación que producen también es contraproducente.
  • Dejar de usar pesticidas y atacar  las plagas que tengamos con sus insectos depredadores. Hay empresas que se dedican a vender insectos para  agricultura ecológica, investiga un poco y verás.
  • Instala hoteles de insectos en tu jardín, son muy necesarios además de ser decorativos y divertidos de hacer.

Esta es entonces la situación de los insectos en el mundo. Es muy seguro que te haya sorprendido tanto como a nosotros que sea tan catastrófica y que ciertos datos te hayan impresionado tanto como a nosotros.

Si és así, empieza a tomar tus propias medidas e intenta que influyan a todos a tu alrededor. 

Buena suerte!!

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